miércoles, 25 de octubre de 2017

El Corredor Mediterráneo

Vicent Boira y Oliveras, presentándole.

¿Qué decir sobre el Corredor Mediterráneo que no se haya dicho ya? Eso se preguntaba Josep Vicent Boira ayer al iniciar su conferencia para la Societat Catalana de Geografia, "Governanza del Corredor mediterraneo. La planificación supramunicipal". Previamente, Josep Oliveras, presidente de la Societat, "en nombre propio porque no ha habido tiempo de reunir a la Junta", daba un pequeño discurso sobre la situación política actual, repasando la en ocasiones complicada historia de la SCG, clamando por la llegada de tiempos mejores y con la habilidad suficiente para, pese a todo, hacer sonreír a todo el auditorio.
Oliveras también nos esbozó un poco la biografía del ponente: Geógrafo licenciado en la Universidad Valenciana, con estudios adicionales en Italia y Ohio, acabó definiéndolo oportunamente como valencianista de vía amplia, pero europea.
Vicent Boria intervino como -según constaba en alguna de sus transparencias- "Secretario Autonómico de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio. Generalitat Valenciana". Dejando de lado la duda que me suscita ese calificativo de 'autónomo' por su situación en la frase (¿Será él el autónomo o se referirá a la Autonomía Valenciana?), pasemos al contenido de su conferencia.
Ha dejado claro que eso de la necesidad de establecer un corredor ferroviario por el levante español ya se planteó -por un valenciano- nada menos que hace ya cien años. Y, después de todos los retrasos habidos a lo largo del tiempo por parte del Ministerio de Fomento (con una ministra que llegó a decir que la prueba de que ya existía y funcionaba era que ella había hecho el recorrido Madrid - Valencia en tren...), tenía la satisfacción de que ya no era un tema ni valenciano, ni catalán, ni español siquiera, sino europeo. En efecto, desde 2013 existe un reglamento europeo, que exige su puesta a punto, y asigna un presupuesto para ello.
Para no perpetuarse en las quejas habituales a una sinrazón (en el coloquio posterior, más intrigado que otra cosa, uno del público, buscando las causas de ese rechazo de Fomento a poner manos a la obra a un proyecto que presenta toda la lógica económica que quiera buscársele, ha llegado a preguntar si podía haber influido en ello un eventual lobby de las empresas de transporte por carretera) ha empezado su exposición afrontando temas teóricos, dejando claro el nuevo concepto del término de 'infraestructuras', que comprendería bastante más que las meras vías y travesaños, puesto que también formarían parte de él las mismas ciudades a entrelazar, las relaciones sociales y sus actividades económicas. Serían, en su visión innovadora -ha definido-, los procesos y mediadores entre la naturaleza, la cultura y la producción. Se ha extendido por ahí, dejando claro que ese no se trata del todo de un concepto post-moderno, haciendo ver cómo hablaba de la cosa el mismo Proudhom.
Ha entrado entonces, más allá de la base teórica y la definición de conceptos, en los gráficos y números obtenidos o que circulan últimamente. Por densidad y conexiones, en la Península Ibérica sólo se aprecian dos áreas evidentes con necesidades de un corredor ferroviario como el que se analiza: la del Atlántico y la del Mediterráneo, con su cadena de puertos marinos. Su no puesta en marcha, junto a la última crisis, se ve reflejado en una pérdida de competitividad evidente. Alguna de las imágenes que cuelgo intentan ilustrar este aspecto
La visión política que ha prevalecido hasta ahora ha derivado en una red ferroviaria (como fue en mucho tiempo la de carreteras) radial, desatendiendo por completo la necesidad y oportunidad económica evidentes de establecer un corredor Mediterráneo operativo. Por el momento - ha finalizado- nos encontramos con un patchwork, con retales, de un corredor. Para nada con un network.

A la derecha se ve el claro aspecto radial del AVE. Como habla desde el punto de vista de Valencia, a la izquierda puso un gráfico que muestra los dos grandes ejes de comunicación ferroviaria que faltan con la ciudad: Sus conexiones directas con Zaragoza y Barcelona.

Los ejes actuales de comunicaciones en Europa.

En España, el estudio sueco que comprende ésta transparencia, habla de la existencia en la Península Ibérica de una región desconectada, formada por el conjunto Sevilla - Madrid - Zaragoza y de dos regiones litorales: la del Atlántico y la Mediterránea.

A la izquierda, en amarillo claro, la tasa anual de aumento del stock de capital público previa a la crisis (2000-2009). En oscuro, la del periodo de la crisis (2009-2013). Como se ve, hay comunidades en que se debe hablar de pérdida en vez de aumento: se va hacia atrás. A la derecha, la variación acumulada de inversión pública en el periodo 2009-2014.

Clasificación de la competividad regional actual en lo que a infraestructuras se refiere. Tres grupos de autonomías. En primer lugar, en azul, Madrid y Cataluña. A continuación, en verde, dos regiones que sorprendentemente han mejorado mucho en este sentido: Castilla-La Mancha y Aragón. Otro escalón y, por último, en marrón, todas las demás autonomías.

La tasa de competividad regional en Europa. Es impresionante ver en el mapa el retroceso neto que han hecho los rastreramente llamados en su día PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia y Spain). En España, el retroceso de la tasa de competitividad se concentra en su levante.

Un "mapa" europeo que gusta a Vicent Boira, por su parecido a un mapa de metro. Ciudades conectadas por los grandes corredores europeos planificados (en verde el mediterráneo), sin que se distinga más que eso, la red, y nada de referencias estatales ni fronteras. Era hacia dónde nos dirigíamos si ahora no estuviera poniéndose todo en cuestión, por el clima que atraviesa el continente.
 

domingo, 22 de octubre de 2017

La cultura catalana en clave europea (Jordi Amat)


"Estamos tan saturados que uno tiene la intención de pedir perdón: el tema planificado para hoy es Cataluña" -y aquí ha habido una carcajada cómplice del auditorio-. "Pero -ha seguido- la Cataluña expuesta hacia afuera". Así ha presentado hoy en el Palau Macaya Josep Ramoneda la conferencia del ciclo "Las bases culturales y sociales de la Europa de hoy": "La cultura catalana en clave europea".
El ponente, el periodista y escritor Jordi Amat, también ha empezado con una frase que se ha visto asumida y apoyada por el rumor que ha resonado por el auditorio: "Cuesta mucho concentrarse estos días". Ha especificado entonces un poco más sobre la pregunta que le lanzó Ramoneda para que desarrollara una respuesta razonada: ¿Ha tenido influencia la cultura catalana en la Europea? Para a continuación confesar que la propuesta de Ramoneda le pareció en todo caso envenenada...
De carácter muy nervioso, leyendo buena parte de su conferencia para no perderse, Amat ha iniciado su argumentación explicando que estos días muchos periodistas extranjeros, de muchas nacionalidades, le han preguntado sobre la situación catalana y que luego se ha hecho cruces viendo lo que han escrito en sus diarios.
Una primera constatación que ha transferido a la sala: Eso de la "cultura catalana" quizás se conozca en Cataluña, pero fuera, con excepción de un Jordi Savall en música, un Tapies en pintura, un Miralles en arquitectura o si se quiere un Ferrán Adrià en gastronomía, que pueden por su calidad hacer de efectivos embajadores y aparecen en la conversación cuando se habla con gente realmente culta, es algo totalmente desconocido. La prueba de esto, ha señalado, la ha tenido con un artículo del New York Times que sentaba las referencias culturales que, según ellos, servían para explicar el conflicto actual: El "Homenaje a Cataluña" de George Orwell (sobre la guerra civil), el "Quadern Gris" de Josep Plà (escrito por 1918) y un libro que ha escrito un corresponsal del NYT...
Ha entrado entonces en materia. La experiencia de los campos de concentración y exterminio fue, según Tony Judt, sobre la que se construyó el relato de la nueva Europa. Contra el "peligro" de la URSS se creaba el que luego se llamó el estado del bienestar (que ahora estaría cerrándose) y se buscaba una Europa Unida, para no matarse entre hermanos.
Ha nombrado tres autores catalanes que, según él, colaboraron en este relato: Uno fue Joaquim Amat-Piniella, superviviente de Mathausen, quien escribió sobre su experiencia la novela "K. L. Reich". Otro Mercè Rodoreda, de la que ha citado y leído frases de su cuento "Nit i boira" ("Noche y niebla"). Un tercero, Aurora Bertrana, de la que ha entresacado frases de su "Tres presoners", con la historia de una mujer violada por un alemán durante la Segunda Guerra Mundial, y el rechazo que provoca su embarazo.
Ha seguido algo más con miradas más cercanas a la sordidez de nuestra postguerra: El "Viaje en autobús" de Josep Plà, una "Creu del diari" (una cruz hecha con las esquelas del periódico) de Antoni Tàpies o la "Galatea", una obra de teatro que cosechó un fracaso estrepitoso, en la que Josep María de Sagarra hablaba de una domadora de focas que sobrevivía vendiendo uno a uno a sus animales.
Por último, ha nombrado también a Vicens Vives, del que ha destacado dos textos publicados recientemente, pero que habían salido en su día en enciclopedias extranjeras: "La crisis del s.XX" y "España contemporánea", para acabar mencionando la idea de una Barcelona, ciudad abierta perseguida por Oriol Bohigas y destacando la que para él ha sido la visión más importante sobre Europa elaborada en Cataluña, la de Pasqual Maragall, hablando en los Juegos Olímpicos de "Europa, nuestra nueva patria" y enviando una serie de cartas con reflexiones a este respecto a personalidades europeas.
En el coloquio final han surgido unas cuantas cosas interesantes. Una la ha dicho Ramoneda: El miedo a la guerra entre hermanos evitó cuestionar el modelo cultural y moral europeo. Mayo del 68 supuso un inicio del cuestionamiento de este modelo, aportando una serie de ideas sobre cambios que finalmente no tan sólo no resultaron incorporados, sino que abrieron la brecha por la que entró todo el neoliberalismo que actualmente invade Europa.
Como era inevitable, un señor del público se ha referido a la situación actual y, mencionando otras históricas en las que, según él, "Europa nos había fallado a los catalanes" (1714, guerra civil, final de la guerra mundial), se ha preguntado si "no debíamos ya haber supuesto que Europa nos fallaría de nuevo ahora". Ahí Amat ha estado rápido en la respuesta: "Si alguien cree que Europa está para arreglar los problemas que no sabemos resolver nosotros, es, cuando menos, un ingenuo".
Y otra pregunta le ha llevado a señalar la existencia, en pleno franquismo, en los años 50, de un grupo de autores moderno, de la mejor cultura europea. Que escribían sobre todo en castellano, pero supusieron un enriquecimiento también para el catalán. Estaba hablando de los Goytisolo, Ferrater, Barral, Gil de Biedma, etc de la Escuela de Barcelona.




 

miércoles, 18 de octubre de 2017

El Círculo A

Octavi Martí, Antoni Kirchner, Esteve Riambau y Jaume Figueras en la inauguración.

No estaba yo hoy con ánimos de salir, pero cuando me lo han planteado he pensado en lo que debo a esta gente, y he ido hacia allá. En la Filmoteca se inauguraba su nueva exposición (hasta el 11 de febrero) dedicada al Círculo A. Un circuito de salas en versión original que se convirtió a partir de un determinado momento para mucha gente como yo en destino seguro cuando se decidía ir al cine.
"Eran tiempos peores -ha comentado Octavi Martí, comisario de la exposición-, pero el Círculo A nos hacía pensar que no era así". Esteve Riambau también lo ha confirmado: Fue una escuela de cine para muchos de nosotros.
Fallecido Pere I. Fàges, del trío fundador estaban hoy en la sala de exposiciones Antoni Kirschner y Jaume Figueras. El primero ha desvelado su origen: "Escribíamos crónicas de festivales de cine y estábamos hartos de que nuestros lectores no pudieran ver ninguna de las películas de que hablábamos. Decidimos pasar de la teoría a la práctica. Un amigo de Madrid importaría las películas, nosotros nos pusimos a buscar los cines."
Jaume Figueras, por su parte, ha hablado de unas cuantas películas que tuvieron un enorme éxito (como "El marido de la peluquera"), ciertas iniciativas que hicieron a la gente recuperar a los clásicos ("Dies Irae" el día de la muerte de Dreyer) y alguna anécdota, de entre las que entresaco ésta: Publicaron un anuncio: "El Círculo A se pasa a la B". Les llamaba gente preguntándoles si habían arrojado la toalla y se habían vendido a Balañá, el gran empresario que sigue gestionando muchos cines de Barcelona, entonces sólo de versiones dobladas y muy comerciales. Era, en realidad, que iniciaban un ciclo dedicado a Buñuel.
El primer cine del Círculo A fue el Publi. Luego se sumaron hasta diez salas barcelonesas. A ver si me acuerdo de todas: Ars, Arcadia, Aquitania, Arkadin, Casablanca, Maldá, Capsa, Atenas y Alexis.

El gran Óscar Fernández Orengo habrá hecho, sin duda, alguna foto magnífica del acto.

A la izquierda, Jaume Figueras en una silla de barbería, a la derecha, en el sofá, junto a Carlos Durán en cuclillas, la oronda figura de Pere Ignasi Fàges.

Sobre "El marido de la peluquera".

La mención a una proyección sin censura de "La peau douce".

Las fotos de los cines, de pavimento. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Brexit


José Ignacio Torreblanca, politólogo y redactor de Internacional de El País, y Jaume Duch, portavoz del Parlamento Europeo, nos han informado hoy en el Palau Macaya sobre el Brexit, atendiendo a las preguntas de Rafael Ramos, corresponsal de La Vanguardia en Londres, quien también ha aportado lo suyo (y hasta su mujer, sentada en la primera fila y que se ha visto favorecida con la adjudicación de la primera pregunta).
Por las declaraciones de Duch sabemos que las negociaciones apenas avanzan y que, de seguir a este ritmo, no podrían finalizarse para la fecha determinada para ello, el 18/3/19. Los británicos se han encontrado, contrariamente a lo que esperaban, con una Unión Europea sorprendentemente unida, que antes de entrar a discutir sobre acuerdos de comercio -que es lo que los británicos querrían-, quieren solventar tres puntos:
1.- Cuánto dinero dará Gran Bretaña a la Unión Europea por su separación.
2.- Los derechos que tendrán los 3,5 millones de europeos residentes en Gran Bretaña y los 1,5 millones de británicos que viven en Europa (muchos en el levante español, jubilados que han vendido su patrimonio para venir a vivir aquí).
3.- La cuestión de las fronteras de Irlanda del Norte (un conflicto en buena parte pacificado por la UE, que podría resurgir).
Se ha navegado también hacia el pasado, analizando los resultados del referéndum. Torreblanca ha arrancado con una frase de John Carlin, quien ha denominado al año actual "El año en el que vivimos estúpidamente", por lo fértil que está siendo en actividades y decisiones políticas desconcertantes. Según él los británicos no respondieron en realidad a si querían abandonar la UE, sino a la pregunta de si había demasiados inmigrantes en su país y si tenían miedo del futuro. Muchos políticos y mucha prensa ha estado echando las culpas de todo a la UE, haciendo difícil después de eso que la gente que había recibido continuamente ese mensaje fuera, después de tanto tiempo, a votar NO en referéndum. En general la gente con menos estudios, mayor y que vive fuera de las ciudades, en zonas con el menor porcentaje de inmigrantes, es la que ha votado por la salida. Justo los que reciben mayores contribuciones económicas y subvenciones de la UE.
Los dos califican la decisión de una locura, quizás producto del desconocimiento, porque tenían un estatuto privilegiado dentro de la Unión. Duch dice que uno de los problemas de la negociación actual es que no se sabe a dónde quieren ir. Sus negociadores se muestran atrapados en disposiciones europeas que desconocían.
Aventura también Duch que poco a poco se irán conociendo las consecuencias, hasta ahora despreciadas, del Brexit: encarecimiento del coste de vida, pérdida por sus jóvenes de la posibilidad de ir a un Erasmus, quedarse sin enfermeras y médicos, ver que no pueden llevarse sus animales domésticos en sus viajes, etc.
El problema que se les echa encima es ingente, porque en muchos temas llevan cuarenta años sin legislar, sólo adaptando las disposiciones europeas. También verán que, por ejemplo, la clase trabajadora puede perder muchos de sus derechos, emanados de reglamentaciones protectoras europeas y que difícilmente van a adaptar en su nueva situación.
Ramos ha entrado varias veces en ese juego de pedir que calificasen la actuación de determinados líderes. En una ocasión ha preguntado directamente por Cameron, el premier británico. Duch, sin dudarlo, ha dicho que ha sido el peor. Pero luego se lo ha pensado mejor y ha señalado que con su nefasta actuación ha hecho mucho por reacción para que los europeos aúnen sus posiciones. Tanto es así que algún gracioso ha propuesto otorgarle el Premio Carlomagno, que premia estos menesteres.

 

martes, 10 de octubre de 2017

Gobernanza neoliberal, crisis global y metamorfosis urbana en América Latina

Carlos de Mattos con Rafael Giménez, secretario de la Societat Catalana de Geografia y uno de los organizadores del seminario.

Haciéndome cargo del punto de suspense creado, que había escrito que podía durar hasta que la Niña apareciera esta noche en la tele (pero que su aparición posterior ha empujado hasta mañana) o puede prolongarse unos días, semanas o meses, doy yo también otra noticia de algo que al mismo tiempo está pasando, y que parece que por el momento seguirá pasando pase lo que pase por aquí.
La ha dado Carlos de Mattos en su conferencia "Gobernanza neoliberal, crisis global y metamorfosis urbana en América Latina" para la Societat Catalana de Geografia. Era, de hecho y aunque haya dicho que se trataba de algo que nos iba a escandalizar, algo que tristemente se sabía, aunque no se haga caso alguno. Es que el mundo está hecho una porquería, debido a las razones documentadas presentadas.
¿Por qué pasa esto? -se ha preguntado, mirando y señalando la foto de una ciudad desordenada, llena de rascacielos? De eso ha ido su conferencia. Una conferencia que ha hablado de una tendencia descendiente de la economía mundial hacia abajo, de Mario Dragui y otros comprando tiempo, pero sin arrancar ningún cambio que altere la tendencia de fondo, porque sería muy complicado. Lo ha detallado históricamente, con cifras y gráficos, hasta volver al final a la foto del principio:
Cuando se ve acabar la rentabilidad continua de las industrias productivas entran en juego Tatcher y Reagan. Para hacer crecer los resultados económicos se entra en nuevos productos y técnicas financieros y se produce el paso al área inmobiliaria. Poco a poco se va a ver que ya no se construye un edificio para que lo habiten familias o lo ocupen oficinas, sino para tener una plataforma desde la que apalancarse financieramente. Los edificios se hacen ya sólo para especulación inmobiliaria. Muchos rascacielos se habilitan sólo en sus primeros pisos, pues saben que los demás no se van a ocupar nunca. Sólo van a ir pasando de mano en mano. De ahí surgió una burbuja inmobiliaria que conocemos muy bien, o da miedo que derive el reventón de otra similar que existe hoy en día en China.
Paralelamente las desigualdades entre más ricos y más pobres se van acentuando. Para hacerte con un bien patrimonial de poca monta, no digamos ya con una vivienda, has de tener previamente un bien patrimonial en tus manos, o quedarte en la miseria. En América Latina el primer decil de jóvenes pobres presenta un 70% de desocupados, carne de cañón para el narcotráfico, que les facilita empleo alternativo. Una situación peligrosísima, que no se ataja porque no se sabe cómo hacerlo, porque no hay trabajo para todos y porque después de la caída del muro se depende totalmente del gran capital, de los grandes fondos, a los que ya nadie les discute que puedan seguir gozando de paraísos fiscales y cosas de este estilo. Si pones eso en combinación con que esa ocupación del territorio y explotación de la Tierra está llevando a ésta a la destrucción, sin que tampoco se tomen medidas para atajarlo, las perspectivas futuras toman el aspecto de un cóctel letal.

Las etapas sucesivas de la crisis.

Para seguir manteniendo los beneficios económicos aparecen productos financieros e inmobiliarios nuevos.

El punto de cruce y, a partir de ahí, de incremento (maleado) de beneficios surge en la época Tatcher y Reagan.

El incremento de las desigualdades, que se ha disparado con la crisis.

La desvalorización de la fuerza de trabajo

Consecuencias en el campo urbano.

Acabando su presentación, delante de una foto del downtown de Panamá City.
 

os musulmanes en Europa

Nilüfer Göle y Josep Ramoneda.

Si hoy es el día que va a desencadenar todo lo que se nos viene encima, ayer era la víspera, lo que provocó que el mismo Josep Ramoneda, que conduce todo el ciclo "Las bases sociales y culturales de la Europa actual", casi se excusase de haber provocado ese encuentro que, cuando se programó, parecía candente, pero que, dado en lo que estamos metidos, se ha relegado increíblemente a secundario.
Iba ayer a la Escola d'Humanitats Europea Nilüfer Göle, una socióloga turca que trabaja actualmente en Francia, que nos fue presentada como una auténtica autoridad en el tema: "Los musulmanes en Europa".
Ramoneda nos dijo que iba a hablar de la contribución de los musulmanes en la construcción de Europa, si bien a la primera de cambio ella comunicó que venía a hablar en estos días de tensión de un tema que también nos podía interesar mucho en estos momentos: Cómo vivir juntos. Claro que lo decía respecto a los musulmanes que habitan en Europa...
Su charla, no yendo sobre lo esperado, ha tenido, creo, mucho interés para centrar su opinión sobre las bases para la convivencia después de terribles atentados como el de Barcelona.
Ha empezado explicando -y aquí veo que actúa como Iván Illich: el saber desde cuándo se nombra cómo se nombran las cosas ayuda enormemente a su comprensión- que eso de llamar en Europa a los inmigrantes "musulmanes" es relativamente reciente. Antes eran "del Magreb", "turcos", etc.
Ha explicado a continuación que un atentado como el reciente de Barcelona ya no puede decirse que haya partido de inmigrantes, sino de, en todo caso, postinmigrantes. La postinmigración plantea entonces ya no problemas de inmigrados, sino de ciudadanía...
Lo más difícil -ha seguido- es llegar a definir su objeto de estudio, como llamar a todos esos musulmanes que viven en Europa, y que rechazan brutales acciones como aquella. Englobando gran cantidad de categorías, ha precisado, sus hijos van a la escuela, pareciéndose más a sus compañeros de clase que a los chicos de su país de origen. Ella ha llegado finalmente a idear para ellos el término de "Musulmán ordinario".
Ha mantenido la religión como un elemento básico, característico, de los componentes de toda esa gente. Yo le he preguntado en el coloquio final por la evolución de la laicidad dentro de ese grupo, si subía o por el contrario iba bajando, y he recibido de su parte un buen rapapolvo, señalándome que la laicidad no es estar al margen o mostrarse contrario a la religión (como un grado "avanzado" de la situación en Occidente, desde el que se mira con desprecio a las actividades religiosas), sino poder convivir tranquilamente con gente de cualquier religión.
El Islam abarca mucho, siendo visible por muchas cosas (comida, ayuno, culto, velo,...), con lo que ha provocado muchos debates públicos. Curiosamente nunca como derechos de minorías, sino como un problema. Es así que, en vez de construir, se va siempre camino de la controversia, la fractura. En vez de incluir, se quiere excluir ciertos comportamientos.
Estamos en un momento -ha redondeado, hablando más genéricamente- en que se lanzan las proclamas sin debates previos. No hay oportunidad de escuchar al otro. Y eso es así en buena parte por la actitud de los medios de comunicación, que nos dejan sin espacio de debate cultural. Entonces actúan sólo los nacionalismos, especialistas en señalar como sospechosos a los otros. Por otro lado, antes disponíamos de las ciudades como lugares de sociabilización, de familiarizarse con el otro. Pero se ha incrementado sobremanera la mixofobia de la que hablaba Bauman, y se está produciendo una terrible segregación territorial, acabándose los sitios a compartir.
Los musulmanes ordinarios en esas circunstancias se retraen, se muestran molestos:
¿Por que se sospecha de mí? -se preguntan. Para evitar esa situación ha llegado a la conclusión de que se requiere una ciudadanía activa.
Cuando hubo la fatua del ayatola Jomeini contra Salman Rusdhie, los musulmanes no quisieron situarse contra otros musulmanes. Ahora son ya absolutamente necesarios actos de ciudadanía. Nilüfer Göle pone en valor hechos que han llegado a ser hasta ridiculizados o trivializados: Aquel Imán abrazando al padre del niño fallecido en Barcelona, todas esas demostraciones de que todo se hace "No en mi nombre", el Consejo Musulmán británico rechazando hacer un funeral a los asesinos de Londres, la misma campaña "Coexist". Movimientos salidos de la gente, no de los gobernantes como el multiculturalismo.
Para acabar ha puesto un ejemplo de la construcción de un minarete -que tanta polémica ocasiona- en Alemania. Lo ha diseñado un arquitecto bosnio, y ha recibido por su diseño -es muy bonito- premios de categoría. Como buena parte de las protestas llegan por lo molesto de las voces del muacín llamando a la oración, se ha pensado en un minarete luminoso, sin voces. Medidas como ésta son -concluyó- las que pueden hacer que vivamos juntos sin problema.

El logo de "Coexist".
 

lunes, 9 de octubre de 2017

Las escalas de la metrópolis. Lejanía vs. Proximidad

Oriol Nel.lo, mezclándose entre el auditorio exponiendo su ponencia.


Aunque no puedo asistir a todas las sesiones, por aquello de romper con la situación en la que estamos y cambiar de aires mentales (no sé si les pasa a otros, pero a mí eso me hace ir vagando como alma en pena de aquí para allá, sin poder centrarme para trabajar en dos o tres cosas que tengo entre manos), me he apuntado a un seminario. Concretamente al VIII Semanario RIDEAL: "Las escalas de la metrópolis. Lejanía vs. Proximidad".
Pero, como no podía ser de otra manera, la conferencia inaugural recogía la situación actual, dando elementos de reflexión al numeroso grupo de latinoamericanos que asisten al seminario y que se han visto sorprendidos por los movimientos, de diferente signo, con los que se han encontrado en nuestras calles.
La daba Oriol Nel.lo, con el título de "Barcelona: conflicto y esperanza en la construcción de la ciudad" y sostiene una hipótesis atractiva: Aparte de los Médecis, Haussman, Pere el Gran o Cerdà, los que no tienen recursos económicos ni poder político también son constructores de ciudad.
Para argumentarlo ha recurrido a cuatro ejemplos de lo más recientes de movimientos sociales con presencia en las calles de la historia de Barcelona:
- Las Asociaciones Vecinales del final del franquismo.
- Los movimientos de defensa del territorio.
- El movimiento de los indignados
- El movimiento independista
De cada uno ha comentado la agenda que supusieron, sus características y el "rendimiento" que obtuvieron en la ciudad (ver cuadros), si bien del último, muy prudentemente, no se ha atrevido a preconizar qué va a deparar.
En cualquier caso, una ponencia muy bien documentada, de una claridad impresionante, que evidencia las dotes pedagógicas del ponente.

Las Asociaciones de Vecinos

Y su resultado sobre la ciudad (Como las "100 victorias vecinales sobre el plan Serratosa).






 

Sobre la guerra Irack-Irán

El inicio de la guerra fue la invasión por parte de Irak de la región de Shatt al Arab, quizás pensando Sadam Hussein que en ese momento ten...