lunes, 30 de septiembre de 2019

Colombia, La Paz esquiva


He salido más bien alicaído tras asistir hoy a un acto sobre “Colombia, La Paz esquiva”.
No es fácil tener aquí en Barcelona acceso a informaciones de primera mano sobre el proceso de paz y en general sobre la situación actual en Colombia. No sé si la mesa redonda de hoy en el CIDOB ha estado al nivel de complejidad (sin menoscabo de la claridad) que se supone a la institución organizadora del acto (Junto al Institut Català Internacional per la Pau). Han aportado un miembro (Borja Paladini) del Kroc Institute, de la Universidad de Notre Dame, en labores actuales de verificación y seguimiento del grado de cumplimiento de los acuerdos de paz, y a un miembro, Luis Sandoval, de iniciativas sociales por la paz. Quizás habría estado bien abrir más la mesa a otras instancias, pero por algo es algo.
Entiendo que el tono mesurado, con mucha palabra altisonante pero poco jugo, dando énfasis cuantitativo, por ejemplo, a las 300 páginas de un informe, más de ver los aspectos positivos (con gran benevolencia) que los negativos, que ha empleado Borja Paladini, y que ha soliviantado a un sector joven del público -según las dos únicas preguntas para las que ha habido tiempo al final- se deben a su papel de instancia mediadora entre un gobierno (el de Duque) que se ha declarado contrario a los acuerdos de paz y los antiguos guerrilleros y otras instancias sociales. Y a que quieren seguir jugando ese papel.
La verdad es que ha resumido más o menos diciendo que el seguimiento de los acuerdos es, pese a todo (y ahí ha señalado una inflexión en los avances, ralentizándose hasta casi aplanarse por completo con el cambio de gobierno) “persistente” y “resilente”, mientras que sólo al final ha añadido que globalmente está siendo un proceso poco transformador, mencionando alguno de los ejemplos que le hacen decir eso (y ahí la nula seguridad ante los asesinatos de líderes de movimientos sociales que tenían un papel en los acuerdos).
Por su parte, Luis Sandoval ha estructurado su discurso en cuatro puntos:
1/ La complejidad en la sociedad colombiana. Se trata, ha aclarado, de un país de una riqueza y biodiversidad extraordinaria... con un Estado que no está a su altura. Hay una gran proliferación de fuerzas con poder (en otro momento ha hablado de la lacra del narcotrafico, solo solucionable -ahí se ha sumado Paladini- con un acuerdo a nivel global) ante las que no llega la presencia del Estado. Es ese un país -ha redondeado- en el que se alcanza un 90% de impunidad en crímenes de todo tipo.
2/ Toda la historia de Colombia, desde su independencia, ha sido una mezcla de orden y violencia.
3/ Hay cosas bien y mal hechas en el proceso de paz. Estuvo bien llevado el proceso de acuerdo en La Habana. También se ganó el apoyo internacional al acuerdo de la paz (y si no llega a ser por ello ya todo se habría ido a freír espárragos, se ha deducido de otras cosas al respecto que ha dicho). Pero en cambio, un gran pero es que no se ha logrado la comprensión en la conciencia pública de la vía de salida política. Permanece en la conciencia pública el malentendido de que Santos entregó el acuerdo a las FARC.
Eso ha conducido a ese impresionante número de asesinatos y a la conclusión de que las élites quieren que la insurgencia deje las armas, pero no cambiar, mejorar nada de la situación política.
El gobierno -ha dicho en otro momento- hace caso omiso de los acuerdos. No existe desarrollo normativo alguno actual de los acuerdos de La Paz, se está produciendo la des financiación del acuerdo y otro peligro acecha: el gobierno está cargando ahora contra dos países que fueron garantes de los acuerdos: Cuba y Noruega.
Y otra cosa: Que hay cosas más allá de los acuerdos de paz con las Farc, y que se debería llegar a ellas. La idea era cambiar armas por más democracia...
4/ El único resquicio positivo que dejó abierto Sandoval es que vislumbra la posibilidad de que en Colombia se consolide un movimiento alternativo que tome las riendas de la transición. En este sentido, señala que las elecciones territoriales que van a tener lugar antes de fin de año pueden ser decisivas.

Gráfica de avance de los diferentes aspectos de los acuerdos de paz que permite decir al Kroc Institute que el proceso persiste, sigue avanzando. El punto de inflexión, de disminución del ángulo de crecimiento hasta dejar la curva casi plana corresponde al cambio de gobierno.

Pero es que además, aún en ese sistema que valora por igual el avance en un aspecto que en otro, resulta que de casi la mitad de los acuerdos no se ha hecho nada o apenas evolucionan.

De está transparencia del Kroc Institute hay que deducir las grandes cosas que no hay manera de que avancen.
- La seguridad jurídica y de todo tipo: los múltiples asesinatos de líderes sociales que quedan inmunes.
- La Apertura democrática. La Ampliación Participación política que sigue cerrada.
- El narcotráfico y la sustitución de cultivos. Necesaria solución global.
- La reasignación de tierras.
- La Justicia transaccional. Todos los procesos de reparación a las víctimas están parados. 

Sobre la guerra Irack-Irán

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