jueves, 29 de septiembre de 2016

Presentación de La Charca Literaria

Antes de empezar el acto.

Como muchos de los colaboradores de La Charca Literaria escriben bajo seudónimo, había gran expectación hoy en el Ateneu ante la presentación pública de la revista virtual. Se esperaba a corresponsales de toda la prensa cultural local, autonómica, estatal y de más allá de todas las fronteras esas que se decía que se habían acabado, pero que resulta que se están redefiniendo, vigilando con fuerzas armadas y hasta con alambradas.
Cada vez se camufla más eficazmente toda esa gente, y aprovechando el proceso de miniaturización de cámaras y demás aparatos no se ha podido identificar a ese tipo de visitantes, pero la verdad es que, con ellos o sin ellos, la sala se ha llenado, y no debían ser todos autores de la publicación, porque según hemos sabido luego buena parte de sus cincuenta autores están radicados fuera de Cataluña.
La presentación del acto se había encomendado a Francesc Cornadó, que ha hablado del pasado como repartidor de Butano (la publicación "El Butano Popular", claro antecesora de la Charca) de Pere Montaner, a la sazón alma del proyecto. Y, para hundir más la cosa, después de elogiar los nombres de alguna de las secciones de la revista (Gabinete de labios periféricos, Lógica patidifusa,...) ha certificado que gran parte de su contenido, como el mismo gas butano, sale de la podredumbre.
A continuación Pere Montaner no se le ha echado a la yugular, sino que lo ha confirmado. Ha confesado que cuando murió se quedó más que huérfano del Butano, que el nombre que surgió para la revista fue el de La Charca viendo unos dibujos de Santiago Sequeiros, y que le añadió lo de Literaria para disimular, y ha explicado que tiró adelante con la idea pese a los muchos consejos de gente que le decía que no fuera loco, que se montase un blog para el sólo, y ya estaba: Aunque estas cosas colectivas por amor al arte parece que no están a la orden de hoy en día, en que prevalecen en todo caso los empeños solitarios, él quería repetir la aventura colectiva del Butano, con su tono canalla incluido.
Lo intentó, tan sólo virando del naranja al verde. Unos cuantos colaboradores de "El Butano Popular" repiten (¡y que dure, porque son muy buenos!) en "La Charca Literaria", pero amplió el negocio (un negocio ruinoso, porque no cobran ni autores ni administradores de la página, que no admite publicidad). Sumó unos cuantos poetas provenientes en primer lugar de Badasia, el ciclo de poesía anual de Badalona, y pescó otros cuantos colaboradores más entre gente que veía que escribían por internet. Eso ha dado lugar hasta el momento, en que se llevan ocho meses de publicación, a 50 autores y a un total de 300 textos, que han ido apareciendo -vacaciones al margen- a ritmo de dos diarios. Con, según algunos, una línea mayoritaria de fuerte ironía, y de ser textos que posibilitan más de una lectura.
Ha explicado también el proceso. La gente le envía a él el texto en cuestión. El lo suele leer y comenta algo si es el caso, pero en principio lo pasa a cinco correctores/editores.
Myriam Soteras ha explicado a continuación un poco sobre su trabajo de edición, señalando las diferencias con respecto a la edición en papel. Me ha gustado eso de que el contenido de La Charca es en general el de breves textos líquidos, que se pueden leer de forma satisfactoria en cualquier tipo de formato y soporte.
Ésta ha sido para mí la sorpresa de la sesión. Que hemos salido todos con una idea de cómo son las salas de máquinas de la publicación. Juanma Pérez, el técnico, ha seguido en esta línea, ofreciendo hasta una serie de datos en verdad curiosos. Está asombrado de que -cosa rarísima, ha precisado- el visitante de "La Charca Literaria" (igual proporción de hombres que de mujeres) lea los textos (deducible por el tiempo promedio que está en la página) y además vuelva en otra ocasión a efectuar más lecturas. Entre los datos divertidos está el de que, al margen de la gente que llega a la web a partir de Facebook, hay un número muy numeroso que lo hace para responderse a la pregunta de "cómo elegir entre dos mujeres", otros tecleando en el buscador la palabra bragas y finalmente otros tecleando la de "charnego". Cosas extrañas que se acumulan en las aguas putrefactas de la charca...

El antecedente de "La charca Literaria"

Dibujo de Sequeiros que será la foto de portada de FB de La Charca. Cedido gentilmente por el artista...

Diferentes clases sociales y de calzado en la mesa.

Francesc Cornadó

Pere Montaner. Myriam Soteras mirándole arrobada.

Juanma PEREZ, contento con el proyecto
 

martes, 27 de septiembre de 2016

Franco Farinelli

Franco Farinelli entrando en la sala del IEC.

Igual era porque algún profesor hubiera sugerido ir a sus alumnos, pero la verdad es que la sala en la que la Societat Catalana de Geografía inauguraba el curso estaba repleta, con gente de pie, aglomerada junto a las paredes. Quiero pensar que muchos de los asistentes, no obstante, habían acudido por propia iniciativa, para dejarse llevar por ese caudal impresionante de ideas que trasmite siempre Franco Farinelli.
Farinelli ha empezado de una forma que me ha parecido extraordinaria, diciendo que iba a hablar italiano como signo de respeto. Que decididamente no lo iba a hacer en Inglés (pese a que lo domina perfectamente, porque ha estado dando clases mucho tiempo en universidades norteamericanas), y no se atrevía con el catalán. Al inicio y al final de su charla ha lanzado además unas rotundas flores al auditorio: "La geografía es Occidente, la forma natural de conocer" ha sido una. El canto al papel de los geógrafos en el mundo actual, por otra parte, ha cerrado el acto.
Bernat Lladó i Más ha hecho previamente una introducción de la sesión. Él ha traducido al catalán "La Invenció de la Terra", una edición de la Societat Catalana de Geografia cuya presentación constituía el núcleo de la sesión inaugural.
Volviendo a La disertación de Farinelli: Para justificar el enorme carácter latino del tema que iba a desarrollar, le ha asestado un buen varapalo a la Geografía Cuantitativa, que monopolizó los estudios geográficos durante un buen periodo reciente. "Buscaban en la tradición anglosajona algo que no estaba ahí", ha señalado, para continuar diciendo que Homero, presocráticos como Tales de Mileto, ya eran la Geografía.
Estrabón, ha continuado Farinelli, ya escribió siete libros de geografía explicando cómo funcionaba el mundo. Una visión diferente que la de Eratóstones, que describió a la Tierra sólo como planeta.
Ha visto que se metía en mucho recoveco y ha intentado entonces abreviar: Ha sido el turno entonces de Tolomeo, s. II, que vivía en Alejandría, y mediante el cual el "logos" pasó de ser el verbo ("En el principio fue el Verbo", el lenguaje para Estrabón) a ser la naturaleza, una mesa, una tabla, un mapa. Es decir: ya no lenguaje, sino matemática y geografía.
Pasan muchos más siglos y tras un largo parón de nuevo se lee en Florencia el griego y, en griego, a Tolomeo. Brunelleschi nos descubre en el Hospital de los Inocentes de la Plaza della Annunziata la perspectiva. A partir de entonces espacio, distancia,... El estado moderno es ya la imagen de un mapa.
Otro salto, rompedor. "Die Erdkunde" de Carl Ritter, diecisiete volúmenes que no son un mapa. La realidad se compone de proyecciones que necesitan un relato. Como pasa con ese término al que redefine Humbolt: el paisaje es todo lo que no explica un mapa, lo que éste no puede representar. Como por algún lado de la obra se dice, Die Erdkunde es la crítica del discurso geográfico preexistente.
La distancia lineal entre las cosas es el espacio. Pero con el mundo regido por la electrónica se rompe finalmente esa idea que sostenía todo un sistema. El número de kilómetros de raíles es ahora, según un dato que ha dado Farinelli para hacer ver la evidencia, el mismo que durante la guerra del 14: Ya no se intenta comunicar por el espacio lo que está a distancia. Ahora puede ser más fácil la comunicación con alguien del otro lado del océano que con alguien de un barrio vecino... Igual que un gurú (luego plenamente desautorizado) habló del fin de la historia hay quien ha hablado también del fin de la geografía. "Las fronteras no existen", ha explicado que ha dicho un gurú de esos. El desprecio y la medida correctiva llega rápida como una daga: que vaya ese gurú de Singapur a La Jungla, el poblado de refugiados en Caláis donde se hacinan unos diez mil refugiados...
Pero si con Humbolt se había pasado de un paisaje como concepto artístico a un término para gobernar el mundo, dentro de un proyecto político, ahora estaríamos en un proceso que es justamente el contrario. Se está procediendo a la estetización del dato político.
Esto que tan imprudentemente he perpetrado es un probablemente malinterpretado resumen (cogiendo un trocito por aquí, otro trocito por ahí) de la densa conferencia de Franco Farinelli, que he visto que a su vez ha intentado hacer un resumen del librito presentado. Mejor olvidar a este más que limitado intermediario y acudir a la obra, que vale la pena. El librito, de tapa azul con bonita cubierta, se vende en la tienda del Institut d'Estudis Catalans.

Josep Oliveras, presidente de la Societat Catalana de Geografia, inaugurando el curso.

Franco Farinelli y Bernat Lladó.

Un hombre...

... muy expresivo.
 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Sobre el Fondo Histórico de la Fundación ENDESA


Sabiendo un poco cómo funciona una gran empresa por dentro hasta tiene mérito que exista, aunque sea cada año con un presupuesto inferior, con miedo a que los nuevos propietarios italianos se lleven todo lo hecho y utilizando el paraguas ese de la Responsabilidad Social de la empresa. Los de la foto, Sergi Treviño, Vanessa López y Antoni Mera, constituyen todo el equipo que gestiona el Fondo Histórico de la Fundación ENDESA, organizado básicamente a partir del de FECSA y ENHER, pero también con cosas de Sevillana de Electricidad, Eléctricas Reunidas de Zaragoza y otras varias empresas eléctricas más pequeñas.
Unas 82000 fotografías (54000 digitalizadas), 2200 vídeos y películas antiguas (27 pensadas exhibir), 14000 elementos tecnológicos de todo tipo y tropecientos registros de otros documentos (proyectos, planos, mapas,...) muchos ya centenarios, pueden echar una mano a quien, investigador o simplemente curioso, quiera analizar algo que mantenga una mínima relación con nuestro pasado industrial eléctrico. Quieren tener a final de año gran parte con acceso por internet disponible.
Como suele pasar, ha sido en el coloquio final de esta sesión del Fòrum de Patrimoni Industrial cuando han surgido los temas más interesantes. La ponente se reconfortaba hablando de lo que le compensa rescatar la cosa humana asociada a cada pieza (no es lo mismo registrar unas gafas que hacerlo documentándolas con el nombre de su propietaria y otros datos similares, ha comentado con toda la razón). Yo quiero ver si encuentro fotografías del Valle de Arán de finales de los años 50, cuando pasé un tiempo que me marcó mis primeros recuerdos. A ver. Muchos mundos.



 

Sobre la guerra Irack-Irán

El inicio de la guerra fue la invasión por parte de Irak de la región de Shatt al Arab, quizás pensando Sadam Hussein que en ese momento ten...