El LP de King Crimson que contiene “Formentera Lady”.
De una introducción a Formentera efectuada por Onofre Rullán, de la Universidad de las Islas Baleares, unos cuantos datos, presentados ordenadamente, pero recogidos y ahora trasladados por mi aquí de forma algo caótica.
Empezaré por lo último. Por los ilustres visitantes que tuvo Formentera en la época moderna. Ahí están “More” (Barbet Schroeder, 1969), con la música y el famoso disco de Pink Floyd, y el LP de King Crimson, “Islands”, que tanto sonaba en el coche de un amigo con el que pasé el otoño de 1974, mientras hacíamos un trozo de mili en Madrid. Estos días no paro de tararear su “Formentera Lady”. Parece comprobado, en cambio, pese a la leyenda, que Bob Dylan NO estuvo por aquí. Sí Pau Riba, habiéndome enterado que su reciente muerte fue muy comentada y lamentada en la isla. Visitantes de ese tipo dieron lugar a unos contrastes brutales, pues las mujeres de Formentera iban tapadas y vestidas de negro de cabeza a pies, y ésta era una isla en la que no se notaba la presencia de “la autoridad” (sólo había en ella 6 guardias) y a la que no llegó la electricidad hasta 1968.
Otro punto, esta vez de la Formentera de hoy en día: unas cuantas tensiones actuales, aún dejando de lado la situación política surrealista de su Consejo Insular/Municipio: tomemos como primero la sobreocupación del Parque Natural de Ses Salines. Por un lado, la de las aguas de ses Illetes, esa larga cadena de playas tan blancas, con aguas de color turquesa. Los de Formentera están molestos, porque se trata básicamente de barcos de Ibiza que vienen a bañarse aquí y regresan a su base. No dejan ningún beneficio y contribuyen a poner en peligro el ecosistema, las posidonia y la arena coralina (1) que es la que provoca esos colores tan especiales.
Por otro lado el mismo tráfico de barcos y sobre todo ferris entre Ibiza y Formentera, sólo superada en pasajeros en España con la ruta entre Algeciras y Ceuta. La ruta marítima pasa por El Freu Gros, una manga de 1800 metros y sólo 9 metros de profundidad, que hacen que, en cuanto haya un poco de mala mar, no se arriesguen y las compañías de los ferries cejan en su actividad, dejando sin comunicación las islas. Existen ideas para que la ruta entre Ibiza y La Sabina, el puerto de Formentera, pase por otro lado, pero comportaría la construcción de otros puertos, tema complejo donde los haya.
Otro tanto pasa con la circulación de coches y motos por la isla. Quien quiera venir en coche a la lista tiene que pagar, una cantidad que va a ir subiendo, pero es que además, si se ha superado un límite que ahora pretenden bajar, posiblemente no podrán ni entrar.
Todas estas cosas provocan enormes tensiones entre los partidarios del negocio… y los conservacionistas.
Podríamos seguir con otros temas igualmente provocadores de tensiones, como los precios inmobiliarios más altos de España, seguidos de los de Ibiza. Pero mejor lo dejo ahora aquí y sigo otro día.
Nota (1) Creo que la Wikipedia me ha llevado al huerto tildando de coralinas las playas de por aquí. Sí que son bioclsstos, pero no creo que las conchas y demás que se depositan en la posidonia puedan llamarse genéricamente corales.
Onofre Rullán, durante su explicación.
Fonda Pepe, un mito durante la época hippie de la isla.
La densidad de barcos de los que vienen a bañarse en Ses Illetes.
Distribución horaria de los trayectos de ferry de Ibiza a Formentera y al revés. Las navieras no quieren ceder a las presiones de la gente de Formentera que querría ir a Ibiza de buena mañana y volver de noche, porque son trayectos que no les reporta beneficios.
Centrándonos sólo en la temporada de verano.
Evolución pasajeros Ferry Ibiza - La Sabina durante 2022.
Evolución población de Formentera. El incremento durante el periodo posterior a la guerra civil se debe a los internados en el Centro Penitenciario construido en la isla.
Evolución turistas a lo largo del tiempo. En azul más claro, españoles, en azul más oscuro, italianos.







































