Las dos horas de la presentación de Anatxu Zabalbeascoa en el taller de "El derecho a la ciudad" de la Virreina ("La reconquista urbana: arquitectos que escuchan a los ciudadanos"), para ser sinceros, me han dejado el trasero dolorido, sin que supiera ya cómo ponerme.
Es cierto que las sillas de madera (muy bonitas, eso sí) de la sala han tenido la principal parte de la culpa. Pero también es verdad que notaba esa tristeza en esa parte del cuerpo sobre todo cuando me movía
inquieto, escamado por algún episodio de la charla.
Una charla que, si bien parecía sobre el papel muy estructurada (15 capítulos correspondientes a 15 temas ligados a la arquitectura de hoy), me ha dado la impresión, con sus idas y venidas, sus repeticiones y demás, de todo lo contrario. Hasta casi los últimos puntos no me he dado cuenta de que básicamente lo que ha intentado ha sido plantear 15 temas (no siempre muy claramente, y varios de ellos interrelacionados) y en cada uno poner unos ejemplos negativos y otros positivos.
Con su carrusel de fotografías proyectadas Anatxu me ha hecho recordar en ocasiones a alguien que va mirando una revista de decoración, o hasta de arquitectura (una actividad que al menos antes era muy frecuentada por los arquitectos), y señalando en una u otra foto algo que dice interesarle. Sus comentarios los he encontrado en ocasiones superfluos (explicaba cosas con afán divulgativo que el menos interesado debe conocer de sobras), alguna vez algo sensacionalistas (en busca del efecto más que de la verdad), unas cuantas más propias de una charla de centro de formación en un curso sobre creatividad. Pero aún así ha vertido ideas y dado información gráfica y de todo tipo más que interesante.
De los grandes problemas de la ciudad que ha señalado solemos hablar con frecuencia: gentifricación -que convierte a la ciudad en un escenario, sin convivencia alguna-, el paso de la consideración de la vivienda de un derecho a una inversión que vacía la ciudad, la insostenibilidad del coche como transporte privado, etc.
De entre los quince temas destacaría la necesidad de aprender de la ciudad informal, de desconfiar de ciertos progresos en los materiales y métodos constructivos que seguro acabarán pagándose, la necesidad de sólo comprar lo necesario, el darle la vuelta a los problemas, aprovechar lo que se tiene, evitar los ghettos, diseñar a partir de lo que dice la gente, etc.
Hoy era la introducción. El viernes se dedicará a explicar 20 casos concretos en que los ciudadanos han tenido un papel importante en la transformación de sus ciudades. Ahora que ya sé cómo funciona la cosa, igual me acerco.Probaría, a ver, en las sillas negras, que no son de madera.
Algún comentario que ha hecho que me ha parecido interesante figura a pie de las fotos

"Se puede comenzar simplemente por poner unas macetas en las calles..."
Le da gran valor a la conversión de Broadway en área para sentarse o tumbarse. En ese punto en concreto, frente al Flatiron, no sé yo si es lo más adecuado, de la misma forma que Times Square aún peatonalizada, me resulta horroroso, pero en fin...
La casa pasiva (consume tanta energía como produce) de Josep Bunyesc en Lérida.
Placas solares como fachada (Bunyesc)
Casas de ínfimo coste.
Materiales que significan, explica, un progreso para los constructores, en cuanto a que todo les resulta más rápido y barato, pero que parecen estar hechos con una obsolescencia programada.
Dice estar muy atenta a soluciones de Ikea como ésta, mediante la que ofrecen energía asequible al margen de las eléctricas.
Dar la vuelta: material de desecho revertido a la naturaleza.
Superficies para que no se tumben gente ahí. Recuerdo las cuchillas que han puesto en las escaleras De la Iglesia de Sant Agustí para que no duerman ahí los mendigos...
Ghettos que se construyen hoy en día en Madrid, que generan los mismos problemas de seguridad que querían evitar con su construcción.
Cali: Obra pública que tiene como objetivo ofrecer espacio público a la gente que no lo tenía.
Casas incrementarles. El arquitecto entrega la estructura, y es el habitante el que se termina la casa según sus necesidades.
Más ejemplos de casa incremental.
Los pisos más caros de Londres: edificios totalmente vacíos.
La ciudad del BBVA, que nunca podrá ser parte de la ciudad, atravesada por la gente.
Valentín Roma y Anatxu Zabalbeascoa delante de una de las fotos ejemplo de charla de curso de creatividad.