lunes, 29 de junio de 2020

Las divisiones territoriales durante el Covid-19

Los habitantes del Condado de Treviño no van precisamente al hospital de Burgos a operarse...

Última entrada sobre la sesión de los geógrafos sobre cuestiones suscitadas por el coronavirus. En ésta ocasión sobre la presentación de Jesús Burgueño, que iba sobre divisiones territoriales.
Como miembro activo del “Informe Roca”, que propuso la creación de seis veguerías (luego, por la división de una de ellas, siete), Burgueño manifestó su satisfacción por el hecho de que por primera vez (y eso pese a la aprobación del Parlament y todo lo prometido y dispuesto en diversas ocasiones), muchos catalanes oyeran hablar, por ejemplo, de la existencia de la Catalunya Central. Aunque fuera por un tema sanitario.
En efecto, la Generalitat pidió aplicar como áreas de desconfinamiento las áreas sanitarias, que coinciden, salvo en pequeños aspectos, con las veguerías.
Previamente, también celebró que el gobierno admitiera una división de sus territorios en áreas diferentes de las provincias, entendiendo que así se lograba una mayor coherencia en el aspecto sanitario. Y que surgieran temas de división territorial enquistados, amarrados en una gran irracionalidad (condado de Treviño, que habría sido una animalada mantenerlo en el tema del desconfinamiento con el destino de Castilla y León.
Entró a saco contra la sorprendente decisión de considerar la veguería de Barcelona dividida en tres áreas sanitarias diferentes, cuando, pese a lo que se decía oficialmente, no es cierto que así sea para la Conselleria de Salut. Un error que conducía a la perplejidad de que la ciudad de Barcelona, cuya aglomeración urbana continúa sin solución de continuidad por norte y sur, quedase, según los reglamentos del estado de alarma, totalmente aislada. Como expliqué ya por aquí, comentó que le había costado saber de dónde venía esa división de un área en tres: de una división policial (de los mossos d’esquadra) efectuada para equilibrar zonas, escalafones y sueldos.
Por último, presentó un mapa muy interesante, señalando la incidencia de la pandemia por las diferentes áreas básicas sanitarias, que en caso de considerarse, habrían permitido al govern, con un poco de cintura, hacer la situación más soportable con antelación a bastante gente.


El despropósito de las supuestas tres (falsas) regiones sanitarias de la región metropolitana barcelonesa y de donde salió la idea: las áreas policiales.

La consecuencia de hacer pasar a la gente un cierto calvario por una decisión administrativa. Cruzando esa calle, la Riera Blanca, Barcelona (una acera) o Región Metropolitana Sur. Como la boca de metro estaba en la acera de L’Hospitalet, los habitantes de Barcelona, teóricamente, no podían alcanzarla. Por suerte no hicieron ni el mínimo caso.


 

sábado, 27 de junio de 2020

Albert Esteve sobre la epidemia de la Covid-19


Quizás la reciente evolución de víctimas de la pandemia esté jugando una mala pasada a las simulaciones del demógrafo Albert Esteve, que presentó una de ellas en la sesión on-line de la Societat Catalana de Geografia del pasado 16 de junio. No he seguido el tema como para atestiguarlo. Quien lo haya hecho podrá saber si las evoluciones recientes de mortandad en Brasil, por ejemplo, se ajustan ahora más o menos a los resultados calculados. El giro dado por Portugal, en cambio, parecería darle la razón, pues cuando nos presentó el tema era una de las notorias excepciones de la bondad del resultado calculado.
Tampoco entré a fondo en las hipótesis de partida de la simulación de la que nos habló unos minutos, por lo que no sé si lo explicaré del todo bien o si tergiversaré en algún punto su trabajo.
Veamos el primer gráfico, que presenta los resultados obtenidos por su simulación. Clasifica los diferentes países de mayor a menor mortandad, según indicaría su modelo. A la izquierda aparecerían los países con una población más envejecida y a la derecha con una población más joven, por cuanto el Covid-19, que afecta por igual a toda la población, presenta una letalidad mayor con la edad.
Pero a estos resultados, que constituirían la parte más oscurecida del gráfico, Esteve les aplica un efecto corrector, que multiplica la letalidad en el caso de convivencia en el hogar de la gente mayor con otra más joven. Es así que en África y Sudamérica, por ejemplo, la mortandad “que tocaría” resulta en su modelo multiplicada por tres o cuatro, mientras que en el caso europeo sólo se doblaría.
El tercer gráfico ya lo presenté por aquí más completo, porque presentaba también la evolución del saldo migratorio, que parece ser, en cualquier caso, será la madre del cordero en cuanto a evolución efectiva de la población. Pero quiero detenerme aquí para resaltar la poca influencia que otorgan los demógrafos a la influencia futura de la plaga en la evolución de las curvas de nacimientos y defunciones.
En efecto: parece que no se dejan arrastrar en cuanto a nacimientos ya sea por un posible miedo hacia el futuro ya sea por un efecto -aplazado nueve meses- como el del famoso apagón de NY. Y en cuanto a fallecimientos, que prevalece la idea de que el incremento de defunciones que ha habido por el Covid-19 y otras causas que se han visto relegadas a un segundo plano, no será en general sino un cierto adelanto de las que se producirían de forma “natural” en los próximos tiempos.

Conviene comparar, por ejemplo con quien convive en casa la población de más de 80 años de Brasil y de España.


 

domingo, 21 de junio de 2020

Aspectos geográficos del Coronavirus por Oriol Nel·lo

La peste de Londres en 1665. Hombres armados (a la derecha) ya impidieron también entonces a la población escapar (“we fly”j de la ciudad. A la izquierda, una familia muriendo por la epidemia.

Dije de comentar por aquí alguna de las presentaciones de la sesión on line de la SCG sobre aspectos geográficos suscitados por el coronavirus. Empiezo por la de Oriol Nel.lo.
Un primer tema tanteado en su conferencia: por donde más se ha extendido le Covid-19 es por donde más gente hay, donde más cruces e intercambios se producen, por las ciudades. Pero no por ello debe pensarse que la ciudad es inviable... (imágenes 1 y 2)
Un segundo tema: el análisis de la posible incidencia diferenciada de la epidemia según sea el grupo social (imagen 3). Ya hablé de las conclusiones sobre el estudio efectuado para averiguar la diferente incidencia en la disminución de la movilidad según grupos sociales al decretarse el estado de alarma.
Nel.lo acabó su presentación sugiriendo una serie de intervenciones que serían muy apropiadas (imagen 4).
Comentarios en cada pie de foto.

En el dibujo también presentado por Nel.lo, un hombre deja atrás los humos de la ciudad, en busca de una vida más sana.

La movilidad de la gente con menos recursos económicos disminuyó menos y después que la de la más adinerada tras expandirse la epidemia. Tuvieron que seguir trabajando, pese al peligro, porque les iba en ello su subsistencia.

En muchas grandes ciudades americanas, paradigma de la gran segregación social, llegó un momento en el que los únicos ocupantes del transporte público eran las clases más desfavorecidas económicamente. Para evitar eso, la única solución es ir hacia una amplia, completa, confortable red de transporte público, que cubra de forma operativa y eficaz toda la ciudad.
 

Sobre la guerra Irack-Irán

El inicio de la guerra fue la invasión por parte de Irak de la región de Shatt al Arab, quizás pensando Sadam Hussein que en ese momento ten...