Albert Robida imaginando el siglo XX.
De las ciudades utópicas, señaló Daniele Porretta, se pasó, como consecuencia del desarrollo científico y de los grandes cambios que aportó la revolución industrial, a pensar, con esa base pero extrapolando un poco, a las ciudades del futuro.
Mostró en el Instituto Italiano de Cultura éstas y otras imágenes relativas a Albert Robida (que entusiasmó con su visión de la ciudad del futuro en la que la gente -colectiva e individualmente, conduciendo ellos o ellas- se desplazaba cotidianamente con sus aeronaves) o Jules Verne (que en sus “Novelas extraordinarias” editadas por Pierre-Jules Hetzel, quiso cumplir el encargo de divulgar el gran progreso científico de su época y hasta se pasó un poco imaginando aventuras).
Porretta se divierte diciendo que los italianos siempre se las han apañado para copiar descaradamente lo que vislumbran como éxito de moda y aparecen siempre como pioneros en una serie de campos. Uno, indicó, es éste de las novelas de anticipación científica. Basta ver a qué recuerda la aventura imaginada por Emilio Salgari en su “2000 leguas por debajo de America”.
(Seguirá, si no se tuerce nada, continuando)
Robida: La salida de la Ópera en el año 2000.
Un cierto (mucho) aire de las “20.000 leguas de viaje submarino”, evidentemente para aprovechar su inmenso éxito.