viernes, 28 de marzo de 2025

Després de Franco. Barcelona 1975

Jaume Claret y Jordi Amat.

Me quedo de la sesión de ayer tarde, que cerraba el seminario del MUHBA sobre Barcelona después (de la muerte) de Franco, con las dos preguntas que lanzó al aire Jordi Amat (la segunda reformulando lo que había oído de Germán Labrador):
1/-¿No será que hubo en Cataluña una incompatibilidad entre la creación desde cero de una capitalidad de nación y apostar al mismo tiempo por una cultura -hasta entonces muy exitosa- de la disidencia?
2/-¿Serán incompatibles el capitalismo liberal y la democracia (entendida ésta como la libertad de actuación del individuo)?
La primera surgió, creo yo, después de que Marta Vallverdú efectuase toda una proclama propagandística sobre los diferentes ámbitos con capitalidad cultural de Barcelona (en 1975) y a mí me entraron unas ganas grandes de preguntarle qué había entonces pasado después, según ella, una vez alcanzados los objetivos políticos de autonomía por los que se luchó, para que remitiera casi por completo esa capitalidad.
La segunda, tras oír que, después de las Jornadas Libertarias de 1977, con las instituciones políticas de la democracia funcionando vía Lay de Salud Pública -además de las propias pulsiones autodestructivas-, se acabaron todos los espacios libertarios.
Asistí a la sesión preguntándome cómo iba a abordar Jordi Amat un tema, a priori, bastante manido, como el del ámbito de la cultura en la Barcelona de por 1975-79, sabedor de que él siempre sorprende -un poco a la imagen de Éric Vuillard- sacando punta de alguna foto, imagen o anécdota del periodo y lugar, haciéndole alcanzar categoría de símbolo revelador.
Ayer las imágenes que quiso hicieran ese papel fueron
-La celebración de la Nit de Santa Llucia 1975, con 2.000 personas para arropar los primeros premios de poesía después de la muerte de Franco, y las ganas que eso representaba.
-Lluís Llach en un recital en el Palau d’Esports, después de que le hubieran prohibido cantar “Viatge a Ítaca” el año anterior. Sensación de ruptura muy fuerte, con gritos del público reivindicando Libertad y Amnistía, políticos de la oposición en las primeras filas, etc.
-Las ya muy nombradas manifestaciones de febrero del 1976 y las primeras escenas del “Informe General” de Pere Portabella. La rotundidad de ese acercamiento hacia el Valle caídos y el plano en picado hacia la tumba de Franco -¡ya está bajo tierra!- para a continuación pasar a unas conversaciones entre las fuerzas de izquierda sobre el futuro.
Después de eso, Amat nombró y dató sólo una serie de hitos sobre decisiones y hechos producidos posteriormente en Barcelona y Cataluña:
-1976: Cambio del nombre de la Av. General Godet por la de Pau Casals. Colocación de la escultura de Viladomat y decisión de encargar la escultura (que no se instalaría hasta 1982) de Apel.les Fenosa, con, inscritos, los versos de Salvador Espriu.
-Congreso Cultura Catalana
-1979, ya con la primera alcaldía democrática, Narcís Serra de alcalde ya promueve una amplia sustitución de placas de calles, retirando los nombres de todos los golpistas.
-Encargo de la escultura Dona i ocell a Miró, para recibir con ella a los que llegasen a la ciudad.
-1981. Decisión de transformación de la Casa de Caritat y luego ya la presentación de Barcelona a los Juegos Olímpicos de 1992.
A la pregunta del moderador, Jaume Claret (que ha estado moderando y dirigiendo estos coloquios muy bien, sólo impotente en conseguir, pese a sus peticiones, que en el turno de preguntas los asistentes fueran breves y lanzasen realmente preguntas: era un poema su cara viendo la enésima e inacabable “reflexión” de alguien, y al final sólo mostraba con golpes de cabeza y sonrisa irónica, de forma acompasada, su educado asentimiento a la perorata de turno de quien tenía a bien soltar su reflexión rememorando sus batallitas), fue interesante su contestación de que las cosas no hay que verlas con los ojos de hoy, y dejar claro que la República no formaba parte de la reivindicación del momento. La constatación del peligro de involución existente y el recuerdo de todo lo pasado hicieron en ese momento olvidarse de ello.
En sus últimos turnos de intervención, quizás ya en el turno de preguntas, rememoró, centrándose en el ámbito de las discográficas y la música, que conoce muy bien, el caso de Edigsa y La cova del Drac, concediendo que que por aquí había unos márgenes de libertad que no existían por otros lados. Pero, para llegar a la disolución de todas esas expectativas, leyó lo que comentó Raimon, cantante emblemático en todo ese proceso cuando, en 1981, quien quiso editar su obra completa y no hubo discográfica alguna que se la quisiera publicar.
Por su parte, en la segunda mesa redonda, dedicada también al mundo cultural, pero en sus disidencias, Isabel Segura, que estuvo como su apellido indica, pero además muy clara, hablo sobre todo de la “machada” (sé que no debiera emplear aquí este término, pero se me entenderá lo que quiero decir y fue el primero que, deformaciones acumuladas, me acudió a la cabeza) que supusieron las Jornades Catalanes de la Dona, donde se sacó oro de lo que correspondía a un año dedicado a la mujer por la ONU cuyas celebraciones correspondían en España como presidenta a Pilar Primo de Rivera, y leyó las conclusiones de las jornadas, muy avanzadas y completas pese a tratarse de unas reuniones de consenso, que abarcaban un amplísimo espectro, que iba desde las más radicales feministas… hasta grupos del Opus Dei.
De entre los datos que dio, además de vindicar la importancia de la revista “Reivindicación Feminista”, seguramente resonaron como plomo por la sala que en la época en la Prisión de Trinitat las mujeres presas eran, en un 30%, por casos ligados a abortos, y el 50% a otras cosas de la Ley Peligrosidad social, como el adulterio… Y los intentos fracasados para que la amnistía que se pedía en todas las manifestaciones, se ampliara también a las penas de leyes franquistas como la de Peligrosidad Social.
Me queda ya, únicamente, mencionar el buen rollo e impresión que me trasmitieron las intervenciones de Germán Labrador, hablando de lo que dijo que Onliyú definió como “un fugaz recreo”, el que la ciudad disfrutó desde la muerte de Franco hasta el final de las Jornadas Libertarias, con la bacanal del Parque Güell.
Me hizo gracia oír eso de que en la exposición que hicieron para el Reina Sofía constataron que todos los partidos presentaron para las elecciones al mismo señor: cuarentón, algo barrigón y calvo, estilo el José Luis López Vázquez de “La cabina”.
Y ya definiendo los dos grandes tipos de contracultura que se dieron por aquí, ver las iniciales vías paralelas entre
a/ Lo de California y derivados (Star)
b/ La de la Tradición libertaria (Ajoblanco)
Señaló el estallido que supuso, en 1976, las múltiples representaciones del “Don Juan” en el Born, organizadas por la Asociación de Actores de Teatro. Por ahí pasó todo el mundo. Y recalcó que, en vez de representarse, como es tradición, un 31 de octubre, se tuvo la guasa de hacerlo un 20N. Y la mención de que también querían ligar ese don Juan con Don Juan Carlos, ese día en el Valle de los Caídos, pero hasta ahí llegó la broma y eso sí que no se lo dejaron pasar.
Luego habló un poco de las Jornadas Libertarias, recalcando que se ha estado mucho tiempo sin generar memoria sobre su existencia, borradas como con ensaño de todo recuerdo.
Muchas de sus intervenciones, situándose totalmente contrario a muchas de las cosas que se dijeron en la primera mesa redonda, las dedicó a definir las intenciones de la contracultura, y le salió algo como: Fundar espacios donde conviven gente que no son como tú.
Como conclusión de toda la sesión creo que está bien esto que apunté, de que se asocia la transición como una época de reformas políticas, pero en la que realmente se produjeron una buena serie de rupturas culturales.

Marta Vallverdú, Jaume Claret y Jordi Amat.

Isabel Segura, Marc Gil (que también moderó con acierto esta segunda mesa redonda, en la que se le vio encontrarse a sus anchas) y Germán Labrador.
 

martes, 25 de marzo de 2025

Josep Maria Serena


He ido esta mañana al “Café de los Ingenieros” dedicado a Josep María Serena para aclararme sobre toda su carrera hasta ahora, pero sobre todo, porque fui compañero suyo de curso en la Escuela de Ingenieros, y quería ver qué decía sobre enseñantes, ambiente y demás de entonces. Sorprendentemente -porque desde entonces apenas si habremos cruzado un saludo en un par de ocasiones- al verme llegar me ha reconocido y venido a saludar, pero de la Escuela no ha dicho nada más, al margen de que acabó allí el 1976. Pero, en contrapartida, me he quedado pegado a la silla enterándome de cómo está la situación catalana -y mundial- en el tema del medio ambiente y energía que, como se verá por el repaso que ha hecho de su currículum, es el que le ha ocupado hasta hoy. El debate -bastante desalentador- sobre esos temas ha ocupado todo el coloquio posterior a su breve exposición, y supone toda la larguísima parte final de ésta ya de por sí larga crónica. Pero, en mi descargo, se trata de temas que nos tocan de lleno a todos. Haré dos partes, pues:
A/ Su currículum
Para hablar de la amplitud de intereses que le han movido, ha comentado que su proyecto final de carrera versó, preocupado por cuestiones sociales, en la detección de “Fetos de riesgo elevado” y que el de su doctorado fue dirigido por un catedrático de Física del Aire. Así mismo, que se licenció en ingeniería, químicas y Esade.
“El medio ambiente en España - ha empezado- fue cuestión de ingenieros”. Fue Alfonso Enseñat, un ingeniero, quien tras estar en Estocolmo hizo en España una Ley de protección atmosférica y, por esa ley, se creó un Centro de medio ambiente en la Escuela de Barcelona, donde Serena empezó trabajando.
Entró en el Consejo Municipal de Medio Ambiente de Barcelona en 1979, pasando una época según ha comentado extraordinaria, durante la que se pusieron en marcha, con fondos europeos, todas las infraestructuras aún actuales de Medio Ambiente.
Fundó en 1991 Auma, una consultoría de Medio Ambiente, donde se dedicaron a proyectos de toda clase.
Ha efectuado varias estancias en Estados Unidos, donde dice haber aprendido un montón. Estuvo en el Consultor Regional Plan Association, viendo boquiabierto los proyectos sobre residuos, impensables entonces por aquí, de la Ciudad de Nueva York. Ha hablado, por ejemplo, de un proyecto, el de Jamaica Bay, con la idea de ligar los parques naturales mediante un corredor para que pudieran ir de uno a otro los animales, que tuvo muy en cuenta en el Parque del Llobregat. También de Samuel Bosch, que en 1987 descubrió que el fibrocemento era cancerigeno. Sabiendo que el radón mata más que el tabaco (algo que poca gente, incluido yo, sabe), intentó actuar por aquí para atenuar sus acciones, pero confiesa que no se salió con la suya y por ahí sigue campando el peligro. También ha comentado que fue una vecina de despacho en NY la que demostró que el Diésel tiene partículas cancerígenas, probándolo en una mina de sal. Pero fue también en NY donde aprendió que tanto los gobiernos como las Universidades se venden por cuatro duros…
En Estados Unidos también ha estado en el GEF, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente,el único organismo de las Naciones Unidas que invierte.
Con todo este bagaje le reclamó Pasqual Maragall, quien formaba parte y tenía la voz cantante en Metrópolis, una asociación de ciudades de más de un millón de habitantes, en la que participó en proyectos por todo el mundo, como el del cambio de la capital argentina a Biedma.
En 2015 entró en el campo de políticas sostenibles, con Teresa Ribera, y elaboraron el PNIEC (Plan Nacional Integrado de Eenrgia y Clima), una hoja de ruta para la transición en el tema de energías hacia un entorno más sostenible. Confiesa que mucha cosa no se ha conseguido, como, sobre todo, la electrificación de la movilidad y de los procesos industriales.
Finalmente, aunque señala que se opuso fuertemente, pasó a ser Presidente del Consejo de Seguridad Nuclear. De ahí fue jubilado, por ley, a los 70 años.
Por último, nombrado Director General de Energía de la Generalitat, ha explicado varias veces que pidió recientemente seis meses para aceptar el cargo, poniendo unas condiciones para ello. Y que, aunque aún no ha convocado ni dicho nada a la prensa, como han pasado esos seis meses y no ve que se haya movido nada en la dirección que señalaba, el no reasumirá el cargo.
Este tema ha ocupado luego buena parte del coloquio. Dice que le sabe mal, puesto que existen en el departamento una serie de técnicos muy bien preparados, más que lo que se esperaba cuando entró. Pero que hay muy poco personal y un enorme trabajo acumulado. Que se debería simplificar el engranaje directivo y la tramitación de proyectos para que todo pueda funcionar como se espera. A eso volveremos.
B/ Cosas pescadas por el coloquio:
-Los contenedores para el reciclaje de vidrio lo pagaban inicialmente las compañías de reciclaje y les salía rentable. El dinero recogido por el ayuntamiento se pasaba a los barrios que más recogían.
-Europa supone el 8% de las emisiones de CO2. Aunque se puede hacer mucha cosa, hay poco margen de maniobra, y todo depende en el planeta de gigantes como Estados Unidos, China e India. El cambio climático, sin embargo, es un hecho, va a peor, y los países mediterráneos se cree que serán los que pagarán un peor precio. Además del incremento de las temperaturas ambientales, el tema más gordo es el del incremento de la temperatura del agua. Se habría de parar la emisión de gases ineludiblemente.
Sobre el tema de la electrificación de los coches dice que todo es ponerse a trabajar para ello. Que se deben adaptar las gasolineras y que en coches ya es fácil que tengan una autonomía suficiente. Que también, si hay voluntad, podrían adaptarse los camiones y funcionar con baterías electricas, y ha hablado del sistema que le enseñó el alcalde de Hamburgo , con recargas frecuentes en la autopista, por la que ya pueden circular.
-Ve, en cambio, la aplicación del Hidrógeno con cautela. Va para largo que tenga precios no tan altos, que lo hacen por ahora inviable. Deben mejorar y aparecer nuevas tecnologías para ello. Lo ve difícil para la navegación marítima y mucho más para la aviación. Y, en todo caso, ve que no sería hidrógeno, sino amoniaco. Pero que las cosas cambian: En 1979 las placas solares gastaban el 95 % de la energía que producían para su instalación y ahora eso ha mejorado un montón.
-Los títulos que estudiamos los ingenieros en su día no sirven ya hoy. La formación debe ser continua, sin reposo. Lo que sería imprescindible es no perder la visión general, ese ver todos los temas que actúan en un asunto de forma conjunta que nos caracterizaba profesionalmente.
-En cuanto a qué pueden hacer los ingenieros para desatascar todos estos temas acuciantes del medio ambiente y las necesidades energéticas, ha comentado que seguir haciendo buenos informes neutrales, monográficos. Que lo que quizás falta es una mejor comunicación. Que a ver cuando un informe científico se hace con la primera plana de un gran diario.
-Participó en el proyecto de trasvase de agua del Ródano, que fue finalmente desechado, cuando los campesinos de su cuenca estaban de acuerdo en ceder el caudal que superase un cierto volumen. Sería traer agua de la mayor fuente de toda Europa, los Alpes, donde nacen casi todos sus grandes ríos. Desde Cataluña se habría podido suministrar a toda la cuenca mediterránea española, ya que los trasvases internos entre cuencas, absolutamente necesarios, han arrastrado siempre tanta polémica y disputas. En su momento el coste del metro cúbico del Ródano se calculó que salía mucho más barato que el de desalinizadoras, que tienen, además, el problema de que no se pueden poner en todos lados. (Un asistente ha comentado, diciendo que no desvelaría la fuente, que en el pacto de investidura de Illa una de las condiciones fue que no habría ni el trasvaso de aguas del Ebro). Y el problema, pese a las recientes lluvias, es acuciante: cuando se lanzó la alarma y se propuso el transvase del Ródano, era contando con 8 millones de habitantes para Cataluña, que en poco tiempo pueden llegar a ser diez, y cada catalán consume 3,5 metros cúbicos de agua por día. Y se ha puesto a hacer cálculos terroríficos multiplicando por diez millones y comparando con el caudal del suministro planificado.
Por último, el tema que más diálogos ocasionó es la corta visión política sobre estos temas. Serena se desesperaba esta mañana explicando cómo los temas de energía se reparten y van pasando de una responsabilidad a otra, cuando debiera ser un tema que, como afecta a todos, debiera ser transversal, de una presidencia de gobierno o así. También que las Desi iones que no se toman ahora y que se van aplazando, están llevando a situaciones futuras seguramente indeseadas. Aquí juegan los plazos enormes para poner en marcha temas como el suministro de energía, que todos tienen sus protocolos muy estrictos que marcan unas antelaciones brutales.


 

Terrorismo suicida


El barrigón -incluso más profundo que el mío- de Mr. Roy, con su pinta de antiguo burgués standard, me confirmaba si cabe mi idea previa de que íbamos a oír poca cosa más que los ya habituales lugares comunes acerca de las características y las causas del terrorismo suicida. Su disertación, sus opiniones siempre fundadas en la recopilación y análisis exhaustivos de datos, me fueron sacando de mi error.
La tesis de Oliver Roy, expuesta ayer en su conferencia del Palau Macaya, es que, por encima de la línea histórica de estos atentados, el terrorismo suicida actual es un fenómeno contemporáneo, ligado a circunstancias y aspectos totalmente generacionales.
Sí efectuó un pequeño repaso histórico, señalando que el terrorismo (atentado indiscriminado contra víctimas civiles) empezó en el s. XIX y ha seguido produciéndose por diferentes causas hasta el momento. Pero él está focalizado en lo relativamente nuevo: aquel en el que quienes lo perpetran no tienen intención de sobrevivir.
Hasta hace poco, este tipo de atentados, efectuados primero por Al-Qaeda, más tarde por Daesh (ISIS), invocando siempre la Yihad (aunque el suicidio está condenado por el Islam, y sin embargo no existe nunca un plan B para poder huir), tenían un perfil muy parecido.
Se trataba de crímenes cometidos por jóvenes de segunda generación, hijos de inmigrantes, convertidos al Islam inesperadamente. Tenían una red detrás. Si pensamos en casos como el del 11S, tenían esos casos siempre una irracionalidad política galopante asociada. Un atentado de esas características precisa una formación exigente (tuvieron, por ejemplo, que aprender a pilotar aviones…) y con el atentado acaban con toda esa gente formada, que desaparece del mapa, sin poder participar en ninguno más.
A partir de 2017, el perfil del atentado cambia radicalmente. Casi siempre se trata de acciones individuales, sin red organizada detrás. Sobre todo con arma blanca. Y ninguna red logística de soporte.
Pocos de sus autores tiene una formación religiosa fuerte. Les asesora un autoproclamado Imán, pero que tampoco tiene una sólida formación religiosa: son, en este aspecto, como él.
Es la prisión, a donde van a parar por pequeños robos, generalmente relacionados con la droga, la que ejerce de Acadèmia del islamismo, muy por encima de la mezquita.
Les arrastra la fascinación por la violencia, el deseo de venganza, antes que la fe religiosa, que llega después: la religión les da un relato en el que acoger sus ideas.
Sus atentados tienen ciertas similitudes con los de esa temible e inacabable racha de asesinatos masivos en institutos y universidades norteamericanos, de los que sería paradigmático el caso de Colombine. En éstos sus protagonistas serían también suicidas o se dejan matar por la policía.
Ambos avanzan lo que van a hacer. Publican cosas sobre ello, hacen declaraciones, incluso a veces filman sus crimines. Las inscripciones satánicas de unos se corresponderían con las invocaciones al Islam de los otros. Ambos buscan la notoriedad y se auto-definen como héroes.
Una cosa curiosa es que aparecen entre ellos muchos hermanos: en el atentado de Bataclán estaban involucrados 5 pares de hermanos. Ese sería, en todo caso, su apoyo exterior, no el de toda una organización.
Oliver Roy pasó a explicar por qué razones los tilda de nihilistas: Antes los grupos terroristas pensaban en traer con sus acciones un tiempo futuro mejor. Ahora no hay futuro. Ésta es una característica que se extiende hasta los activistas de ONGs, grupos ecologistas, etc: el tiempo va contra ellos, y quisieran frenarlo, quedarse en una situación pasada, para retrasar la destrucción del mundo.
Como fenómeno generacional, sigue la cultura joven. Rap, juegos de vídeo (el Scarface encarnado por Robert de Niro es su héroe), clubs de deporte y combate están entre ellos al orden del día.
A los atentados actuales no se les ve un hilo conductor. Los suelen efectuar jóvenes de una población flotante, migrantes que no paran de migrar, sin asentarse definitivamente en un lugar. Son innumerables los casos psiquiátricos. Siempre les empuja su pesimismo sobre su vida futura. Son sus autores miembros de segunda generación de migrantes. En cambio, los de la tercera generación son muy pocos: esos ya tienen otros registros que la radicalización para la protesta.
A estos atentados efectuados con cuchillos, los medios de comunicación sólo les dan fuerte divulgación si los cometen musulmanes. Roy habló del caso de uno sucedido en Annency, cometido por un joven de apellido árabe. “Atentado islamista” rezaban los titulares. Cuando se supo que el asesino era cristiano, bajó rápidamente su divulgación.
En la rueda de preguntas, Oliver Roy expresó una serie de evidencias muy preocupantes:
Veo -señaló- que en estos jóvenes se produce una radicalización por desculturización. El problema es que hoy en día hay una desculturización general. No vienen a ser sino el síntoma de la crisis de toda una civilización.
Y acabó poniendo un par de ejemplos de cómo se está actuando en contra de lograr una mayor integración en sociedad de todo el mundo, cómo se cierran muchas formas de socialización, dejando a estos bichos al margen.
Una es casi de risa: es el caso de esos pobres ‘riders’, que van en sus bicicletas de aquí para allá repartiendo lo que sea, y cómo les imbuyen que se tratan de emprendedores, nada de asalariados de una empresa.
El otro ejemplo que dio fue el del cambio de consideración social del autismo, que ha pasado de enfermedad a ser considerado como una bienaventuranza para los Jefes de Recursos Humanos de las empresas y elogiado como fuente de felicidad.
Su última intervención fue, sin que sirva de precedente, para sentirse optimista en el caso de Siria, sobre el que le preguntó su opinión una señora. Explicó que Ahmed al Charaa, después de años de experiencia, ha visto que las actividades del Estado Islámico no llevaban a ninguna parte, que no tenían futuro, y ha hecho lo que podrían hacer otros de otras tendencias, dentro de una lógica de recuperación del país: pasar a preocuparse de sus fronteras hacia dentro, procurar el fin de la violencia, intentar asegurar la convivencia pacífica con las otras creencias: la cristiana, la drusa y -ahí un cierto respingo sacudió su cuerpo- alauitas. Sí, zanjó, intentando restar hierro a todo el plomo vertido: por una vez optimista.





 

sábado, 1 de marzo de 2025

Política del malestar


Introducción muy personal:
Como no me muevo por sus frentes (psicoanálisis lacaniano, líneas feministas y filosofía política), no me avergüenza decir que no me sonaba para nada el nombre de la ponente en la sesión de ayer del curso sobre “Guerra y Capitalismo” del Institut d’Humanitats, Alicia Valdés. Un poco más el título de su libro, “Política del malestar” (Debate, 2022), que ha tenido mucho éxito y le ha impulsado a pasear por foros de todo el mundo, sin que yo haya leído una línea suya.
Pero el caso es que llegué ayer al CCCB con una antelación de más de diez minutos y vi que en la mesa había una chica que creí del staff de la casa, probando el ordenador, la proyección y esas cosas. Calzada con wambas, luciendo e intentando que sonaran unos pendientes de colgajos que recordaban esas cosas que se ponen sobre las puertas para que suenen cuando se abren, cubierto todo un brazo de llamativos tatuajes, aunque disimulado todo por una camisa blanca arremangada y una pieza negra que estaba entre el peto y un delantal negro de cocina con unas cintas muy raras para sujetarlo: Vamos, que cuando la que había organizado el curso la presentó como politóloga con recentísimo contrato en la Universidad de Oviedo, hubo una cierta sorpresa, porque su aspecto no podía estar más alejado de lo que se suele entender como el del profesorado académico, aunque éste haya evolucionado un montón.
A los diez minutos de empezada su charla, llena de la jerga de sus especialidades, es verdad que mezclada con expresiones coloquiales variadas, ya estaba preguntándome qué hacía yo allí, y quien me había mandado matricularme en ese curso… pero llegó un momento en que vi que, pese a lo abstruso de todo ese mundo donde nos metía, se explicaba muy bien, lo que quedó evidente cuando empezó, tras “la teoría”, con los ejemplos prácticos, y debo decir que acabó no sólo interesándome, sino gustándome mucho y -lo mejor-, pese a lo dramático de los hechos analizados, divirtiéndome un montón. Aunque ya aviso que sólo daré por aquí dos o tres de las ideas que creo haber entendido -con sus posibles errores-, vayamos a ello:
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La parte teórica:
Empezó situando los elementos base de su charla en lo que explicó en su “Política del malestar” añadiendo una serie de ideas de un libro que publicó en inglés, que ahora se está traduciendo y aparecerá en breve. También, situándose entre la izquierda lacaniana, de donde supongo sacó una serie de latinajos que me mantuvieron ausente por unos momentos, digiriendo la crisis personal de que he hablado.
Su verdadero desarrollo teórico empecé a entenderlo, pese a lo enrevesado que parecía para gente de ciencias como yo, en la “Teoría de la Existencia”, remontándose a Aristóteles (que sólo daba carta de naturaleza, existencia, a unos pocos, dejando a la gran mayoría en la ‘ek-sistencia’), y al S1 de Lacan y otros pensadores, siendo ese S1 el entorno básico de la existencia, con un perímetro variable de lo que excluye.
Con los ejemplos que fue diciendo se fue entendiendo mejor. A veces interesa -explicó- que el S1 sea más inclusivo (se necesitan, al fin y al cabo, trabajadores para que vaya tirando la máquina) y otras menos. En función de eso puede variar ese S1 hombre, blanco, de determinados rasgos étnicos. En la Alemania nazi el S1 tendía al ario.
“Capitalismo como necropolítica” fue el título de su charla. Es decir, cómo el capitalismo tiende a excluir la vida de muchos. Alicia Valdés propone actualizar toda la terminología, y sostiene que debería hablarse no sólo de vida, sino ir más allá y hablar de “vida vivible”, superados unos mínimos que, desgraciadamente, ya hoy en día una buena parte de. Humanidad no posee. Y estuvo hablando continuamente de la “muerte simbólica”: la de todos aquellos que se sitúan fuera de los marcos de lo vivo.
También, en toda esa parte “teórica”, habló de la dualidad entre lo humano y lo no humano (con el manejo que éstos términos han tenido, cuando se dice que determinado grupo ha dejado de ser humano y por lo tanto no se merece consideración alguna). Pero también ahí señaló que quizás debería pensarse no sólo en personas, sino en sitios como también sujetos de derechos. Estaba pensando en continuos atentados que no se cometen contra personas, pero sí sobre ciertas zonas de la naturaleza, dijo, rozando entrar en todas las cuestiones ecologistas.
Pero hasta ahí duró la parte teórica, y entró en los ejemplos, mucho menos áridos, y que todos reconocimos como retrato de nuestro mundo más actual.
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Los ejemplos de la vida actual:
Puso entonces unos cuantos ejemplos cercanos, y muy recientes- de muerte simbólica:
—La actriz transgénero Hunter Schafer, que denunció que en su nuevo pasaporte ya no pone mujer, sino hombre. Tras explicar eso, la actriz indicó, reivindicativa, que no por lo que ponga el pasaporte dejarán de existir. Pero Alicia Valdés se pregunta que en qué espacio, en qué condiciones… Desde luego les han cambiado las reglas de la existencia, y eso asusta, y mucho.
-Los vuelos con deportaciones masivas. Y en este punto añadió otro extremo a su explicación: La muerte física sigue a la simbólica, como demuestra esa niña inmigrante que se suicidó ante posibles denuncias de sus compañeras de clase, que la acosaban diciéndoselo, cuando Trump ofreció una recompensa a quienes informaran de inmigrantes ilegales.
Otro tramo de la exposición se movió por la dualidad Eros-Tanatos. Freud ya decía que no nos podemos separar de la pulsión de autodestrucción….
¿De qué manera gestiona el capitalismo la pulsión de muerte? Para explicar esto señaló también unos cuantos ejemplos.
Así, en procesos electorales, el caso de Milei, que indicaba en Argentina durante el proceso electoral que había que destruirlo todo para volver a empezar. La consecuencia no es sino que el S1 es cada vez más pequeño….
Otro ejemplo en el terreno de los procesos electorales lo constituyen el intento de toma del poder de Bolsonaro o el asalto al Capitolio de Washington. Puso la imagen que cuelgo para que viéramos las pintas de los asaltantes a este último, disfrazados a posta con las pintas que les vemos, para asentar un hecho mítico. Con todo lo que se está viendo al respecto, representa ya un uso legitimado de la violencia…
Otros ejemplos, éstos sobre los malestares psíquicos y la mercantilización del malestar.
-Colgó una imagen de un taller de costura de Bangladesh, con un ejército de niñas trabajando, donde se elaboran las camisetas que inundan todo Occidente. El Eros consumista -señaló- incluye el Tánatos, aunque éste está oculto.
Una foto de revista con un modelo vestido al estilo de un vagabundo le hizo decir que se estaba haciendo de la violencia un elemento de consumo, algo mercantilizado.
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Explicaciones y conclusiones:
En la rueda de preguntas también salieron temas muy interesantes. Ante la pregunta de un asistente sobre cómo la extrema derecha -ahora ya en el poder en sitios como Argentina o Estados Unidos- se las podían dar a sí mismos de revolucionarios, contra el sistema, Alicia Valdés explicó muy bien que, a base de bulos, la extrema derecha te dice que el S1 corresponde ya a la mujer trans, a los okupas (hacen que ese y no el precio brutal de la vivienda, sea el supuesto problema de la vivienda), a los inmigrantes, etc, y que son los que tienen ahora el poder. Entonces ellos, dicen, reaccionan contra ese sistema en el poder.
Sobre cómo consiguen que, por ejemplo, un madrileño del puente de Vallecas vote a la extrema derecha, que dijo un asistente no entender, respondió que había dedicado su libro “La política del malestar” a decir todas aquellas causas -siempre son múltiples- que había encontrado. Pero en el aula dispensó algunas de esas razones posibles.
-Ayuso, dijo, es la arquetipo de la chulapa madrileña, y la gente no vota únicamente atendiendo a su realidad material. La ven decir lo que dice y piensan: ¡olé tus cojones! votándola por eso.
-Hay anuncios, muy seguidos, que te impulsan a haciendo no sé qué tontería, “descargarte tu primer millón”, a los que convencen mucha gente que, además, esperan que cuando lleguen a tener ese millón que creen van a alcanzar, no haya un socialista en el gobierno y que se lo quede.
Pero, lo que realmente me ha convencido son sus respuestas al esperable “¿qué se puede hacer?”. Aquí dos o tres de ellas:
-Lo único que le puede salvar a la izquierda es que haga realmente de izquierdas. Die Linke lo ha hecho en Alemania y, aunque ha obtenido pocos votos del total, ha doblado los que tenía. Y eran los únicos que ofrecían programas realmente de izquierda.
-Los memes pueden ser la respuesta a los bulos. Hay que movilizar la alegría.
-Y esta joya: la gente piensa, y con bastante razón, que la derecha es divertida y la izquierda un rollo. Pues venga, a cambiar.

Veo que FB me ha ocultado esta imágen, diciéndome que medios independiemntes la habían clificado como fake. Será un fake la foto, pero que iban así y asaltaropn en Congreso, cosa cierta.




 

Sobre la guerra Irack-Irán

El inicio de la guerra fue la invasión por parte de Irak de la región de Shatt al Arab, quizás pensando Sadam Hussein que en ese momento ten...