Hoy, en la Casa Golferichs, Patricia Almarcegui ha atacado nada menos que "La comida en la pintura francesa del XIX" a base de, serenamente, contemplar sólo cinco cuadros -uno de ellos del s. XX-, de cuatro pintores.
Su exposición ha consistido en ayudar a los asistentes a hacerlos mirar provechosamente. Amante de Matisse, ha incluido, dentro de esos cinco cuadros, estos dos suyos, para hacer ver el progreso inmenso entre ambos, hacia la "armonía" a base del color.

