No sé si ha sido con esta foto de Catalá-Roca o con otra parecida, tras una de Barcelona tomada desde las barracas de Montjuich de Dmitri Kessel en 1951 (cuando vino a retratar la ciudad tomada por las fuerzas armadas durante la huelga de tranvías) con la que ha comenzado su apasionante recorrido Marta Delclós a través de las miradas fotográficas a la periferia de Barcelona durante un periodo que ha limitado de 1947 a 1983. Sí que la otra, la de Humberto Rivas, creo que ha sido una de las últimas.
Por el medio ha puesto fotos increíbles de Xavier Miserachs –explicando que él mismo cortaba los fondos de sus fotografías para “Barcelona Blanc i Negre”, dejando sólo a los personajes, buscando que no se viera un mundo suburbial que podía hacer impublicable la obra- o Eugenio Forcano para el periodo 47/65, el de –según ha explicado- la eclosión de la fotografía de calle. Luego ha venido el descubrimiento de las fotografías “de denuncia” de Huertas Clavería, como las de aquel puente hecho a mano a base de tableros de madera por un vecino de Santa Coloma de Gramanet; las recientemente sacadas a la luz de Jacques Leonard o alguna de Manel Armengol para el período 75/78, el de las grandes movilizaciones sociales. Y, para el último tramo en que ha dividido el período (1979-1983), ha puesto sobre todo de Humberto Rivas y Manolo Laguillo.
Todo ello ha sido en el maratoniano taller que hoy ha tenido lugar en el MUHBA, bajo el título de “Construir la imatge de Barcelona, 1947-2007. Transformació urbana, representació de la ciutat i patrimoni històric”, de la que haré unas pocas entradas más, porque ha habido otras cosas también muy buenas, que me gustaría resaltar...



