Pintura sobre el Mayflower. Es imposible hacer un viajecillo por Nueva Inglaterra sin toparte con iconografías de éstas.
Últimamente está tan de moda que aparece por todos lados, hasta en el nombre de un nuevo curso en el que me he inscrito: “De los padres fundadores a Donald Trump 1620-2026”. Si supieran que de tanta presencia alguno lo tenemos tan atragantado que nos da una pereza inmensa volverlo a ver aparecer por todos lados…
La sesión inicial la ha dado esta mañana Alberto Pellegrini, que ha justificado dedicar de nuevo un curso a la Historia de los Estados Unidos (se ve que ya habían montado uno hace tiempo) a que éste año se celebran los 250 años del país y a que, tal como están las cosas, “puede suceder de todo y quién sabe si dudará 251”.
Hasta llegar a ese momento de la independencia de los Estados Unidos, siguiendo un orden cronológico, ha empezado pintando a los iniciales colonos, que fueron refugiados religiosos (los ‘padres peregrinos’ del famoso Mayflower), presos, aventureros, que emprendieron su odisea sin ningún apoyo por parte de la Corona británica, que inicialmente no vieron interés alguno en las colonias.
En 1630 ya eran 1000 colonos los que se establecieron y fundaron Boston. Su progresión demográfica fue enorme, y en 1643 ya surgió una Confederación de Nueva Inglaterra. Con la excepción de Boston, la zona del sur era la más poblada.
En el s.XVIII la Corona Británica ya entiende el interés de las colonias. Un cuadro que nos ha proyectado habla que en 1760 la población, sin contar a indígenas no esclavos, estaba formada por unos 2500 españoles, 65000 franceses y 1500000 ingleses.
En total las colonias iniciales eran 13, siguiendo la costa Este del actual Estados Unidos. Eran colonias de todo tipo: de propietario (como Pensilvania, de William Penn), de Carta (como Connecticut) y reales. Con sus diferencias, todas ellas disponían de un Gobernador -que era el representante de la Corona-, un consejo asesor y la Asamblea Colonial -que siendo votada por un amplio sufragio universal, era de largo la institución más democrática del planeta.
El Norte estaba constituido por pequeños propietarios agrarios o comerciantes, siendo congregaciones religiosas muy puritanas.
En el Centro se concertaban los inmigrantes llegados de Europa. Había una tolerancia religiosa muy superior, comercio, artesanado y la burguesía más moderna.
En el Sur se concentraban haciendas de diferentes tamaños, plantaciones de algodón, azúcar, arroz y tabaco. Disponía de una cierta aristocracia agrícola y de esclavos.
En general puede hablarse de una sociedad muy individualista (por sus orígenes) e instruida (creación de Universidades). Pellegrini achaca esto último a la mayoría protestante, y liquida el tema con una frase: los católicos no leen, sino que van a la iglesia donde les cuentan lo que han de escuchar. En cambio, los protestantes, para conocer la Biblia, han de leerla.
Aunque en Inglaterra estaban prohibidos y en el norte apenas había, era una sociedad con esclavos (si bien menos que en América Latina) que llegaron mayoritariamente en el s.XVIII. También había indios que, sin que mediara una voluntad de genocidio, fueron mermando.
Fue la Guerra de los 7 años (1756-1763), iniciada precisamente allí entre Inglaterra y Francia, una de las razones que llevaron a la independencia. Por vez primera, las trece colonias, si bien es verdad que al mando de los británicos, actuaron conjuntamente. A su finalización siguió luego la discusión sobre quién iba a pagar su coste, y por ahí empezó todo.
Según Pellegrini hubo una serie de decisiones políticamente ciegas por parte de la Corona, que precipitaron los acontecimientos:
En 1763, con la Proclamation Line, los británicos dibujaron una frontera que dejaba el territorio ganado a los franceses como territorio indio, fuera de las ambiciones expansionistas de los antiguos colonos. Impuestos como los creados por el ministro Grenville, fueron extendiendo la indignación t el desapego de Londres por parte de la población.
Se crearon pequeños grupos “de patriotas”, como los “Sons of Liberty” de Samuel Adams.
En 1765, para ir contra una de esas leyes recaudadoras, se formó el Congreso de la Ley del Timbre, que llegó a divulgar el mensaje “No taxation without representation (es decir, que ya que no había representación en el parlamento, ese no podía dictar leyes).
La taxación por parte del ministro de Hacienda, con la Townshend Act, de los productos a las colonias, llevó a protestas que en 1770 supusieron los primeros muertos.
La cesión del privilegio de la venta del té a la East India Company llevó a una acción algo infantil (colonos disfrazados se subieron a los barcos y arrojaron por la borda todo su cargamento, en lo que se conoció como el Boston Tea Party) que tuvo una respuesta durísima, la Intolerable Acts, por la que la Corona británica decidió aislar a los díscolos de Massachusetts, cerrando el puerto de Boston.
Otro hecho oprobioso para los colonos: por la Quebec Act le conceden todo el territorio de Ohio a los perdedores de la guerra.
Todos estos hechos llevaron en 1774 a la organización del I Congreso Continental, que en su proclama negaba competencias al parlamento británico, impulsaba al boicot a los productos ingleses y formaban milicias armadas, con las asambleas asumiendo las funciones de gobierno. Se produjeron enfrentamientos y se estableció un sitio a Boston.
En el II Congreso, aún con resistencias, se habló directamente de independencia. Decidieron buscar alianzas internacionales, empezar a elaborar un proyecto de constitución y crear un primer ejército, liderado por Washington.
Aún surgió la llamada Petición de la rama de Olivo: si se llegaba a un acuerdo fiscal, los independentistas permanecerían callados. Pero, ante la durísima respuesta del Rey, ya surgieron voces para la Independencia. Estel caso de las de Franklin o Thomas Paine, que escribió en 1976 el panfleto Common Sense, de un éxito arrollador.
La Declaración de Independencia -escrita sobre todo por Thomas Jefferson- se hizo el 4 de julio de 1776. Dirigida a toda la humanidad, incitando a hacer lo mismo, proclamaba la igualdad de todos y el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Inglaterra planteó su oposición como una guerra a campo abierto, mientras que los norteamericanos practicaron más pequeños enfrentamientos.
Los británicos aislaron el norte y Hudson Burgonye emprendió una expedición hacia el sur que les resultó desastrosa, perdiendo en la batalla de Saratoga, lo que sin duda favoreció la entrada de Francia (1778) y España (1979) en el conflicto.
Las tropas norteamericanas, instruidas por el prusiano Von Steuben, se enfrentaron, ya con ayuda de Francia (La Fayette) en Charleston, lo que provocó la caída del gobierno británico y el reconocimiento de la Independencia del país el 1783. España recuperó Menorca y La Florida.
Aun así, no funcionaban bien como Estado. Cada Colonia actuaba por su cuenta. Surgieron voces (Hamilton, Madison) a favor de establecer un poder central y una verdadera constitución, que surgió en 1778, nombrándose a Washington como su primer presidente.
Washington, y eso era una año,alía en la época, no quiso perpetuarse, y cesó en el cargo tras su segundo mandato. Le sucedió el conservador John Adams, quien hizo unas sere de leyes muy polémicas. Su opositor, Jefferson, fue su sucesor por dos mandatos, aboliendo buena parte de las leyes de Adams. Fue quien con la compra de la enorme Louisiana tras el informe encargado a un par de expedicionarios, Lewis y Clark, tuvo la primera visión de la expansión hacia el Oeste.
William Penn
Por 1750
El ministro Grenville
El Boston Tea Party
Las prohibiciones de crecimiento que exaltaron a las colonias.
La Declaración de Independencia.
Las expediciones de Lewis y Clark y la parcelita que suponía Luisiana.
Jefferson









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