Parker Yorker sobre la bandera de su partido y con el título de su libro tapándole los ojos.
Sir Oswald Mosley
Richard Kalergi
Charla sobre “La fallida reconstrucción neofascista en Europa tras la Segunda Guerra Mundial” en el curso de la UAB sobre la Extrema Derecha. No pudiendo dar la clase Steven Forti esta mañana, ha sido Sergi Soler, de su mismo equipo de investigación quien -muy bien, con un lenguaje con términos más juveniles- lo ha hecho.
Los primeros neofascistas, como Amaudruz (1946j y Bardeche (1948) aún negaban el exterminio judío, achacando su casi desaparición a epidemias de tifus.
Los primeros partidos estuvieron muy dispersos, sin llegar nunca a un acuerdo entre ellos sobre temas básicos, como la postura a sostener frente a la URSS.
Una figura destacada fue Pierre Clementi, del Partido Francés Nacional-Comunista (que cambió luego el Comunista por Colectivista). Era su intención unir a Alemania, Italia y Francia, esperando que la URSS se alejara del marxismo gracias a su lucha contra los judíos.
Parker Yockey, anitsemita a lo bestia, fundó el European Liberation Front. Consideraron la creación de Israel ya el acabose. Intentaron entonces aliarse hasta con sus enemigos de la URSS, pero no consiguió que le siguieran muchos. Por su parte el norteamericano Rockwell no estaba por esa labor. Acabo siendo deteniido en USA y se suicidó en prisión. Proponía un apartheid mundial: negros, judíos y blancos, cada uno en su sitio.
A todos los unía su paneuropeismo, en lucha contra el sovietismo y el capitalismo. Quien más destacó, una muy larga temporada, en este campo fue Sir Oswald Mosleycon su Union Movement.
En Francia una figura especial fue René Binet, curiosamente ex estalinista y troskista. Propugnaba el “realismo biológico”, teniendo como modelos a imitar a los de las Waffen SS.
La idea de Eurafrica bailó un tiempo por ese campo, aupada por Kalergi (aunque no era fascista). Es curioso como sus ideas, ampliamente escuchadas y admitidas por la extrema derecha de entonces, entran en contradicción con la oposición al gran reemplazo de los grupos actuales.
Otro intento de grupo de extrema derecha a nivel europeo fue el Movimiento Social Europeo, con Carl Enfried Calberg (fundador de la revista Signal). Respaldaban el panarabismo, como medida para frenar a los judíos, y un total apartheid colonial.
El Nuevo Orden Europeo surgió contra el anterior. Binet y Amaudruz pulularon por él. Proponían eso de que cada uno estuviera en su sitio. De ahí viene la idea actual del Gran Reemplazo, con esos inmigrantes que nos van a sustituir a todos en Europa.
El último intento fallido para la unión de estos grupos fue el Partido Nacional de Europa. Pero ninguno prospero demasiado, quedándose todos prácticamente, en cosa de cada país.
Ha iniciado entonces Soler su exposición sobre el tema en los grandes países europeos, empezando por la siempre precursora Italia, con el partido de ultra derecha más importante de por entonces, el MSI de Giorgio Almirante.
Fundado en 1946 con la idea de eEnsanchar bases”, surgió gracias a la amnistía de Togliatti ese año: 30.000 fascistas de 45.000 fueron liberados.
Giorgio Almirante obtuvo un 2% de los votos y 5 diputados en las elecciones de 1948, sobre todo en el sur, donde no habían sufrido tanto a los fascistas. Contrario a la entrada en la OTAN, en oposición a los de su grupo, dimite el 1950.. siguiendo una estrategia de la inserción (normalización) en todos los sectores, en 1953 consiguieron el 5,3% de los votos y 29 diputados.
“No renegar, no restaurar” fue la frase que acuñó De Marsanich sobre la postura a adoptar respecto al Fascismo de antes de la guerra. Emprendió la búsqueda de la Gran Derecha. Me ha sorprendido ver que Eneas época propugnaban algo como el salario mínimo vital (ver cartel en las fotos), del que yo -ejem- también soy partidario.
Fracaso lo de la gran derecha casi definitivamente tras los muertos de una protesta en Génova, haciendo girar entonces la cabeza de la Democracia Cristiana hacía izquierda.
Michelini (1960-69) no le hizo ya levantar cabeza. En 1968 se quedaron en el 4,5% de los votos.
En Francia, al contrario que en Alemania, se produjo la desaprobación intelectual del fascismo (Drieu La Rochelle, Brasillach, Céline,…). Se efectuó una enorme purga tras la guerra: hubo 10.000 ejecuciones, se decretó la “Indignidad nacional” (una especie de inhabilitación cultural) para 40.000 personas. Las amnistías llegaron más tarde que en Italia -1951 y 1956-, para poder tener funcionarios que habían sido casi en su totalidad colaboracionistas. Se produjo la identificación de Vichy con la gran traición, lo que sirvió bastante de antídoto.
Se produjo una gran incapacidad para la unión de todos los fascistas, ni de arrastrar a la derecha hacia ellos. De Gaulle ya representaba sus ideas.
Surgió, no obstante la figura de Poujade, llegó la crisis de la IV República, los problemas coloniales, el miedo al camino hacia el Mercado Común, el incremento de los impuestos a comerciantes y artesanos, la aparición de la anti política. Todo lo que ya oí decir en una sesión del curso sobre la historia reciente de Francia al que también asisto.
En 1956 el partido de Poujade, sin él en las listas, ganó el 11,6% de los votos, obteniendo 52 diputados. Lo irrelevante de sus segundones y la falta de su implantación territorial acabó con ellos.
Y es entonces cuando hace su aparición una Estrella -Jean-Marie Le Pen-, un enorme conflicto -Argelia- y de nuevo la llegada de un salvador -De Gaulle-.
En Alemania, sin limitación de porcentaje de votos para acceder al Parlamento inicialmente, surgió en 1946 el Deutsche Reichpartei. También el Socialist Reichpartei 1949, que reconocía al Almirante Donitz como única autoridad legítima. Su líder, Fritz Dorls, consiguió finalmente que fueran Ilegalizados. Los del DRP eran menos radicales y duraron hasta 1964.
¿Por qué les volaban y tuvieron un cierto nombre? Esos partidos surgieron en un momento en que la sociedad alemana seguía teniendo en buena medida las mismas ideas que antes de la guerra. En 1955 una encuesta revelaba que el 55% de la población consideraba al nazismo y el 48% a Hitler, un par de buenas cosas. Previamente, una de 1952 reveló que el 37% de la población podían considerarse, por sus respuestas, antisemitas extremos. A eso hay que sumar el trauma por la derrota, que sólo 175.000 de 3,6 mio de casos denunciados fueron investigados, la guerra fría, etc.
Cayeron porque la CDU supo aglomerar en su seno el anticomunismo, por la reconstrucción económica y, finalmente, por el filtro que se acabó implantando de que para salir como parlamentarios debían tener mínimo el 5% de los votos.
Ernesto Massi y el MSI
Bandera del Partido Nacional de Europa.
Resulta que el salario mínimo vital, que me parece una buena cosa, era instigado por el MSI. Ahora que los de la extrema derecha de por aquí suelen decir eso de que se las apañen todos y queden únicamente los que se lo merezcan…
De Gaulle anulando a la extrema derecha.
Fritz Dorls, que debía ser una bestia parda.
Y el CDU presentándose como los que paraban los pies a la bestia del comunismo, haciendo irrelevantes a los partidos de ultra derecha alemanes.










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