La idea es muy buena. Dos artistas de generaciones diferentes, discutiendo de lo suyo. Son encuentros que produce la Fundació Palau (que no sé muy bien cómo llegó a esto) y el ConCa. Hoy, en la Biblioteca Jaume Fuster, tocaba escritores, y eran Rosa Regás y Laura Ramis. Poco auditorio, quizás por lo del mal tiempo, y una sesión la mar de fluida y agradable, quizás porque el "facilitador" era nada menos que Valentí Puig.
Como no han habido grandes diferencias generacionales entre ellas, salvo la preferencia del Whisky por parte de Laura Ramis, y del Gin Tónic por parte de Rosa Regás, no explico lo que han ido comentando sobre su oficio, pero no me resisto a trasmitir alguna de las anécdotas que más me han hecho reír de las que han soltado cada uno de ellos:
Rosa Regás, mencionando su primer libro, sobre la ciudad de "Ginebra", ha pintado muy gráficamente a sus habitantes. Dice que les preguntaba dónde era tal dirección y, todo amabilidad, le contestaban que "si se sabe, se va; si no se sabe, no se va". A otra pregunta sobre su método de trabajo, rápidamente ha señalado que entre la disciplina y ella la cosa era más o menos como "El Pensamiento Navarro": incompatibles.
Laura Ramis ha narrado su primer escrito notorio, una carta al príncipe Felipe diciéndole que era muy guapo que éste nunca contestó, de donde se derivó buena parte de su postura ante la literatura, la monarquía y otra serie de cosas.
Al final han acabado hablando de las redes sociales, y quien ha estado genial ha sido Valentí Puig, al que, todo sea dicho, no se le veía muy ducho en la materia: "Se dice que no se sabe quién está detrás de las redes sociales -twiter, google,..-, pero ahora también se oye decir que es que a lo mejor no hay nadie".

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