En el Instituto Besós, en primer lugar viendo la aviesa promoción para habitantes o, mejor, inversores de un nuevo bloque de viviendas.
Más sobre lo aprendido en la visita al barrio del Besós y la Mina con la Societat Catalana de Geografia. Ahora sobre antecedentes a la situación actual, crítica en el aspecto social sobre todo en la Mina, y objeto de la especulación los dos.
Para que captáramos las formas de la especulación, Jordi Royo, profesor del Instituto Besós, nos ha enseñado la imagen publicitaria de uno de esos edificios pantalla que se están construyendo por donde antes iban las vías del tren. Es hasta divertido. Se ve el supuesto entorno del nuevo edificio, pero no aparece la Mina, que ha sido sustituida por una frondosa zona verde. En cambio sí se ve, forzando una perspectiva imposible, la Sagrada Familia y un típico edificio del Eixample.
Josep M. Montferrer ha pasado entonces una serie de fotografías muy interesantes del origen -reciente- del barrio del Besós. A mitad del siglo XX empezó la construcción, en una zona totalmente agrícola, de un primer polígono residencial con viviendas sociales, que luego fue ampliándose con diferentes iniciativas de todo tipo. Un urbanismo aparentemente deudor de un cierto racionalismo, pero la falta de comunicaciones y ausencia de servicios condenaba a sus habitantes. El mismo instituto Besós en el que nos explicaban eso -hoy unas instalaciones amplias y hermosas- empezó a hacerse de forma ilegal, para ser posteriormente legalizado por la presión de los vecinos.
En otra ocasión llegaremos al antiguo Barrio Pequín y Camp de la Bota, posteriormente Fórum de las Culturas y ahora terrenos de la Politécnica y de iniciativas de hoteles y viviendas de lujo, engarzando con La Mina.
Un terreno, a mitad del s. XX, mayoritariamente agrícola.
La primera gran promoción de viviendas.
Texto e imagen lo explican todo. La Rambla de Prim, hoy una amplia Avenida arbolada, con paseos y un colector de aguas subterráneo, es el centro del barrio barcelonés del Besós. Fue antes un ramal de la Riera de Horta.
Un cuadro estremecedor, para entender la presión que ejercía la necesidad de vivienda en la época del desarrollismo. Eso fue lo que provocó la autoconstrucción y desarrollo de muchos barrios de viviendas informales (y hablaremos, por esta zona, del Camp de la Bota) y la aparición de nuevos barrios de planificación social, bajo la iniciativa pública o privada. (Ahora caigo en que no se ha recogido bien en la foto la columna de la izquierda, que especificaba los periodos de tiempo. Evidentemente la última fila corresponde a la suma total de años analizados. Las otras filas creo recordar que corresponden a periodos de unos cinco años por cada una, empezando por 1955 y acabando por 1975. Así, en la segunda mitad de los años 60 se registró un frenazo en la construcción de vivienda protegida).





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