La frase la ha colocado hoy Oriol Nel·lo a manera de conclusión, y yo diría que como clara advertencia, al final de su exposición en el acto de homenaje y recuerdo a Manuel Ribas Piera, tras hacer constatar que buena parte de los avances conseguidos (durante el gobierno catalán del tripartito) en planificación territorial están estancados o en franco retroceso, quedando las escasas iniciativas existentes para contentar las peticiones de ciertos entes económicos que las solicitan.
Traduzco, aunque los destinatarios de la sentencia somos en esta ocasión, claramente, los propios catalanes:
“La tierra es el más preciado patrimonio nacional. Un patrimonio al que no debiéramos renunciar y el que, en último término, nos distingue y une. El soporte tradicional de una nación. Una nación, la catalana, de momento mucho más proclamada que reconocida. Deberíamos avergonzarnos de vender lo que más nos puede enorgullecer, nuestra tierra, la tierra de nuestros antepasados”. (Manuel Ribas Piera –Barcelona, 1925-2013-, “Vender la dignidad”, 2012)

No hay comentarios:
Publicar un comentario