Esta mañana sí que se pusieron los pies en el suelo en los debates sobre “El sentit de la cultura” (concretamente en el de “Cultura i mitjans de comunicació”), y uno ha sacado claramente la sensación de que estamos en un momento de tránsito desde unos medios de comunicación tradicionales hacia no se sabe qué, propiciado por la eclosión de nuevas formas de comunicación por la red.
Emili Manzano ha empezado aclarando su pregunta provocativa de ayer, en la que se lamentaba de que el trasvase habido en los medios de comunicación, desde las escasas islas de reflexión cultural pre-existentes hasta el mundo de las “tendencias”, hubiese alcanzado también al ámbito cultural. “Hace dos días –ha continuado- aún era posible ir a oír qué explicaba Agustín García Calvo. Hoy ya no”. Y no se refería, precisamente, a la reciente muerte del añorado pensador, sino porque ahora todo debía ser un “espectáculo cultural”, y algo estilo García Calvo estaba reñido con el requerido espectáculo, según el pensamiento de los dirigentes de la política cultural. Vicenç Parpal ha estado entonces ocurrente: “¡Qué contento estaría si viera que se tratase de una cuestión pensada!” Lamentablemente, no parece haber pensamiento alguno detrás de las políticas culturales…
Ya en la materia de la sesión, se ha hablado de la banalización, “que no es nueva” (Manzano). Parpal ha explicado muy bien la situación actual en que cada artista ha de ser su propio medio de comunicación, lo que causa extrañeza. Y lo que esto comporta como apuesta a los medios (que han de ser mucho más modestos) pero sobre todo a los propios creadores.
Catalina Serra también ha hablado de ese desconcierto en el periodismo cultural de los medios, pero que reside por igual en todo tipo de periodismo, que está replanteándose.
Como curiosidad, porque lo desconocía, apunto aquí lo que ha comentado Vicenç Parpal, sobre el éxito que están teniendo en Francia unas revistas bianuales muy voluminosas, en formato libro, muy densas, y que no mantienen presencia on-line, o el surgimiento de un diario italiano que es sólo de opinión. Una cuestión a seguir con interés…
Se ha hablado bastante de unos medios de comunicación escritos en proceso de transición, de medios de internet emergentes gracias al poder de difusión de las redes sociales, de una música que ha cambiado por completo de su esquema de hace una veintena de años, pero casi nada de televisión como posible medio de comunicación cultural. ¿Será que la televisión es una estructura demasiado potente, muy cara y codiciada por los poderes, y por tanto un pasto ya impracticable? ¿Nos tendremos que olvidar de ella?

No hay comentarios:
Publicar un comentario