Hoy el "Café dels Enginyers", una sesión en la que un (teórico) jubilado explica su trayectoria, ha resultado la mar de interesante. El ingeniero en cuestión era Josep Amat, hijo del pintor del mismo nombre, que ha tenido -y sigue teniendo- un papel pionero en áreas como la automática o la biorobótica, pero que también ha tenido actividad en áreas como la del urbanismo.
"Si tenéis hijos investigadores, ya les podéis decir que cojan confianza en sí mismos. Son mediterráneos, y como tales imaginativos. Nada que ver con unos americanos que no lo son en absoluto, con unos japoneses que son muy limitados y extremadamente especializados, con unos investigadores alemanes más que cuadrados..."
(En la foto de la web de la UPC, de izquierda a derecha Alicia Casals, Josep Amat y Manuel Frigola, ante un robot de su fabricación para uso quirúrgico.)

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